La Selección de Costa Rica se metió en un laberinto del que ahora dependerá de otros para salir. En un golpe inesperado, la Tricolor cayó 1-0 ante Haití en el estadio Ergilio Hato de Curazao, complicándose la vida en la eliminatoria rumbo al Mundial 2026.
El ambiente en Willemstad fue intenso desde antes del pitazo inicial. Cerca de mil aficionados costarricenses presentes en el estadio no escondieron su frustración desde la alineación titular.
Hubo reclamos por el ingreso de Haxzel Quirós, la suplencia de Manfred Ugalde, y gritos insistiendo para que entrara Joel Campbell. Incluso Francisco Calvo recibió abucheos pidiendo que saliera.
El público prácticamente intentó marcarle el libreto al técnico Miguel “Piojo” Herrera, quien no reaccionó o tardó en hacerlo.
Un resultado inesperado que deja a la Selección sin depender de sí misma
La derrota no solo implica tres puntos perdidos. Significa que Costa Rica dejó de controlar su destino. Su clasificación ya no depende de lo que haga frente a Honduras el próximo martes.
Paradójicamente, las opciones siguen vivas —pocas, pero existen— gracias a la victoria 2-0 de Nicaragua sobre Honduras en Managua, un resultado que casi nadie tenía en los pronósticos.
Eso mantiene a Haití dentro del enredo y le da a Nicaragua un peso inesperado en el cierre del grupo.
Para que Costa Rica tome el boleto directo necesita dos cosas:
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Ganarle a Honduras, sí o sí.
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Que Haití no derrote a Nicaragua.
Un escenario que ahora luce más incierto que nunca.
La peor versión de Costa Rica en el momento menos oportuno
El primer tiempo de la Tricolor fue una colección de errores, dudas e imprecisiones.
La defensa lució muy frágil:
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Kendall Waston cometió fallas de concentración.
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Alexis Gamboa no logró imponerse.
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Juan Pablo Vargas estuvo desacertado con balón.
En el mediocampo, Celso Borges intentó ordenar sin éxito y Aarón Murillo no replicó su actuación ante Nicaragua.
Mientras tanto, el volumen ofensivo fue prácticamente nulo.
La única razón por la cual el marcador no fue más amplio fue Keylor Navas, quien firmó varias intervenciones clave, incluyendo una espectacular volada al ángulo.
Pero Haití encontró su premio al minuto 45:
Una jugada elaborada por derecha terminó en un centro raso al punto penal que Frantzdy Pierrot definió de primera, tras asistencia de Ruben Providence.
Justo, merecido y predecible.
El “Piojo” reaccionó tarde, aunque los cambios dieron vida
En el complemento, Herrera corrigió: mandó a la cancha a Manfred Ugalde por Kenneth Vargas. En apenas minuto y medio, Ugalde recibió tres faltas.
El equipo cambió.
Luego ingresaron Carlos Mora y Joel Campbell por Quirós y Murillo. Costa Rica empezó a generar, a presionar y a empujar líneas con más claridad.
Hubo ocasiones claras:
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Ugalde al 50’ con un remate abajo.
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Alcócer, cuyo remate fue bloqueado.
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Un mano a mano de Alonso Martínez repelido por Placide.
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Y un intento final con Kendall Waston como delantero improvisado.
Pero el portero haitiano Johny Placide vivió una noche monumental y se convirtió en figura. Todo lo que Costa Rica intentó, él lo devolvió.
Un camino cuesta arriba
El 1-0 dejó un sabor amargo. Costa Rica peleó cada balón, insistió, pero fue incapaz de romper el candado haitiano ni de encaminar su clasificación.
Lo más preocupante es que ni siquiera el repechaje está asegurado. La Selección, por primera vez en este proceso, mira la tabla desde abajo y con más preguntas que respuestas.
Ahora solo queda ganar el martes y esperar un favor de Nicaragua.
Un cierre que nadie imaginó hace apenas unas horas.