Buenos Aires, 18 jun (dpa) – Los empresarios argentinos Hugo y Mariano Jinkis, que se encontraban prófugos de la justicia, se presentaron hoy ante los tribunales de Buenos Aires en el marco de la causa por el escándalo de corrupción en la FIFA.
De acuerdo a fuentes judiciales citadas por la agencia estatal Télam, los empresarios argentinos, padre e hijo, se presentaron de manera voluntaria a las 7:30 hora local en el juzgado del juez Claudio Bonadío.
Hugo y Mariano Jinkis son propietarios de la empresa Full Play, entidad que quedó bajo sospecha como consecuencia del escándalo de corrupción que motivó la detención de siete altos dirigentes de la FIFA a finales de mayo, en pleno congreso del ente rector del fútbol en Zúrich.
Sobre los Jinkis pesaba una orden de captura internacional por presunto pago de sobornos, además de enfrentar causas de lavado de dinero en su país, pero permanecieron prófugos hasta hoy. Esta semana, la Justicia argentina había vuelto a rechazar que el proceso se realizara con padre e hijo en libertad.
Un tribunal argentino volvió a rechazar la solicitud de la defensa de exención de prisión con el argumento de que en libertad había riesgo de fuga y entorpecimiento de la investigación.
Estados Unidos, el país que lanzó las investigaciones que propiciaron el último “terremoto” en la FIFA, reclama a los Jinkis para que sean juzgados según la ley norteamericana.
Los Jinkis quedarán ahora detenidos y podrían enfrentarse a un proceso de extradición -como solicita EEUU-, que consta de varios pasos y termina con la decisión del Poder Ejecutivo argentino.
Fuentes de la defensa indicaron que ambos se negarán a la extradición, según Télam. El abogado de Hugo Jinkis pidió la prisión domiciliaria de su defendido, que tiene 70 años, por razones de salud, mientras que el de Mariano Jinkis intentará lograr la excarcelación.
Con su entrega, ya no hay ningún empresario argentino relacionado con el escándalo en paradero desconocido. Alejandro Burzaco, ex presidente de Torneos y Competencias, otra de las compañías afectadas, también se había presentado ante la justicia en Italia días atrás.
Los tres argentinos están acusados por la Justicia de Estados Unidos de integrar una asociación ilícita que pagó sobornos a dirigentes y federaciones nacionales para obtener los contratos y derechos de televisación de grandes acontecimientos futbolísticos, entre ellos la Copa América de Brasil 2019.