La Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) volvió a quedar en el ojo de la tormenta tras reconocer, con enorme retraso, que el defensor Francisco Calvo no podía jugar contra Haití por acumulación de tarjetas amarillas.
El central recibió la segunda amonestación el pasado viernes en Managua, en el empate 1-1 contra Nicaragua. Sin embargo, fue hasta 60 horas después que la Fedefútbol anunció la convocatoria de Guillermo Villalobos, zaguero de Alajuelense, como su reemplazo.
Una reacción tardía
La Selección enfrenta este martes a Haití en un partido clave de la eliminatoria rumbo al Mundial 2026, pero Villalobos llega con apenas 30 horas de anticipación, sin una práctica formal con el grupo. El último entrenamiento se realizó la mañana del lunes, cuando todavía no estaba incorporado.
La improvisación no termina ahí. Junto a Villalobos, también fue convocado de emergencia Anthony Hernández, delantero rojinegro y mundialista en Catar 2022. En su caso, la justificación fue la lesión de Santiago Van der Putten, quien sufre una lesión en la rodilla izquierda.
La justificación oficial
En su comunicado, la Federación explicó:
“Francisco Calvo acumuló dos amarillas en la eliminatoria y Van der Putten no estará por un esguince en su rodilla izquierda, lo cual no le permitirá estar al 100 %”.
El trasfondo
La situación deja más dudas que certezas: ¿cómo es posible que la Federación, con todo un equipo administrativo y un Comité de Licencias que suele ser meticuloso en otros ámbitos, haya detectado tan tarde la sanción automática de un jugador clave?
En el fútbol de selecciones, donde la planificación es vital, errores de este calibre no solo empañan la preparación, sino que exponen a la Selección a improvisaciones que pueden costar caro en una eliminatoria donde no hay margen de error.
📌 Costa Rica enfrenta a Haití este martes a las 8 p. m. en el Estadio Nacional, con la presión de ganar y con un plantel que, una vez más, se vio alterado por una gestión federativa deficiente.