San José, 3 mar (elmundo.cr) -Muchas expectativas se generaron a raíz de la participación de los equipos nacionales en la Concacaf, pero haber quedado eliminados en la primera ronda no es cosa menor, debería ser el inicio de un análisis profundo y una autocrítica para entender qué aspectos fallan y en cuáles se pueden mejorar.
No para ser mejores que los equipos mexicanos, sino para saber y entender como se les puede competir, aún con las diferencias en planteles y económicas, los equipos ticos deberían ser capaces, de al menos, hacer dignas presentaciones ante los aztecas.
Pareciera que ya estamos resignados, y que cada eliminación que pasa es solamente una más.
El discurso de nunca acabar es del “aprendizaje”, pero llevamos más de 12 años en un “aprendizaje sin aprender”, sin entender como se puede luchar en un terreno de juego ante once jugadores mejor preparados y con más condiciones.
Se debe definir cuáles son los puntos débiles de estos grandes equipos mexicanos, y entender que no se puede competir de “tú a tu” porque son capaces de liquidar una serie en solo un partido.
Le ocurrió a Saprissa pero pudo haberle ocurrido al Herediano, ya que en el primer partido Tigres dominó desde el minuto 1 al 90, sin contar con la reacción sorpresiva de los florenses en los últimos tres minutos de descuento que terminaron por dejar las cifras en un empate de 2-2.
Cuando las capacidades de un club son tan distintas y marcadas, se debe apelar a la parte grupal. La única forma de competirle a un equipo superior en calidad individual es por medio del conjunto.
Y precisamente es una de las grandes dudas que presenta un equipo como Saprissa hoy en día, el cual no se está caracterizando por unión de grupo, sino más bien por todo lo contrario. Discusiones entre compañeros, mensajes subliminales (o directos) sobre quienes deberían tener prioridad para ser convocados a La Sele, distan de la unión que necesita un grupo de personas para tener éxito, y más aún, si de un deporte de trata.
Antes de querer vencer a grandes potencias, deben vencer a sus propios problemas internos.