El US Open, último Grand Slam del año, nos brindó una magnífica ronda de semifinales, por lo que la final pinta imperdible el fin de semana.

Empecemos por el número 1 del mundo, Novak Djokovic. El camino de Nole en este torneo no puede decirse que haya sido épico o sufrido, tres rivales ya se tuvieron que retirar antes de jugar o antes de terminar el partido contra el serbio. El último en caer fue Tsonga, con esto Djokovic solo ha jugado completos un total de tres partidos; si era favorito antes, ahora es súper favorito, ya que la frescura se encuentra de su lado. Novak declaró lo siguiente:
“En esta etapa de la temporada, considerando los problemas físicos que he tenido en el último mes y medio, este era el escenario que necesitaba y deseaba. He tenido varios días de descanso y me he recuperado físicamente”
Antes de su partido semifinal contra el francés Gael Monfils, quien llegaba en un gran estado de forma y de quien Djokovic solo tuvo buenas cosas que decir: “Es uno de los pocos jugadores por los que pagaría una entrada para verlo. Se trata de un rival muy carismático, que juega siempre con una sonrisa, disfruta del tenis y de la vida”.

Nole venció en 4 sets al francés, en un buen partido, por parciales de 6-3, 6-2, 3-6 y 6-2 con lo que el campeón reinante vuelve a una final con la mira puesta en revalidar el título y cerrar un año de ensueño para el serbio, número 1 de mundo.
Ahora bien, del otro lado de la llave nos encontrábamos con Wawrinka que ha hecho un US Open tremendo, con un juego realmente sólido en todos los aspectos, aunque en verdad en su partido de cuartos de final contra Juan Martín del Potro la historia decidió escribir un tanto más de éste último que del suizo y ganador del juego.

Poco antes de terminar el “match”, con Wawrinka a punto de sacar para partido y un estadio casi vacío (ese casi eran unas 3000 personas presentes) el argentino quedó paralizado al oír a la gente soltar un cantico familiar: “olé, ole, olé, olééé, Delpooo, Delpo…”
Del Potro se conmovió absolutamente, pero no fue solamente el jugador argentino (quien ha sufrido y llorado gotas de sangre para volver a ser tenista profesional), sino también el árbitro del partido, el francés Pascal Maria quien no cortó el gesto de la gente con una orden de continuar el saque y por el contrario permitió que el partido se detuviera por 80 segundos; al tiempo que Wawrinka daba un paso atrás para que el momento se escribiera en las páginas históricas del US Open. Del Potro dijo una vez terminado el partido:
“Es algo difícil de describir con palabras. Nunca olvidaré esto. Es más grande que ganar cualquier partido. Estoy muy orgulloso de recibir esto de la gente, porque hice un gran esfuerzo para jugar de nuevo al tenis. Me hicieron muy feliz esta noche, tanto que no importa el resultado. Es el mejor premio y lo más fuerte que me llevo de este US Open”.

Con el pase del suizo a semis, el otro semifinalista de esta llave es una sorpresa, ya que el japonés Kei Nishikori (séptimo del mundo) eliminó a Andy Murray (número 2 del mundo) por parciales de 1-6, 6-4, 4-6, 6-1 y 7-5, después de casi 4 horas de partido. Después de este intenso juego, el inglés Murray, se preparará en su país para la Copa Davis.
De estos dos saldrá el rival de Novak Djokovic para la gran final que se disputará el domingo 11 de septiembre.