Liga Deportiva Alajuelense dio un paso trascendental pensando en las próximas décadas. El pasado fin de semana, la asamblea de socios aprobó la compra de un terreno y el avance del proyecto del nuevo estadio rojinegro, una iniciativa que llevaba años en el radar, pero que ahora recibió luz verde para empezar a caminar.
La confirmación llegó de la voz de León Weinstok, quien en el programa 120 Minutos de Repretel y Monumentalcompartió detalles que dimensionan la magnitud del plan.
Ubicación estratégica
El terreno aprobado se encuentra entre 500 metros y un kilómetro de las instalaciones de Recope, en sentido occidente hacia San José. La clave, explicó Weinstok, es su conectividad: acceso directo a la Bernardo Soto y cercanía a la Ruta 27.
Esa localización permitiría atraer a sectores del liguismo a los que hoy les resulta más complejo llegar al Morera Soto, un factor logístico que pesó en la decisión.
Un plazo realista
El proyecto no es inmediato. La dirigencia lo concibe como una apuesta de mediano a largo plazo. En un escenario favorable, el nuevo estadio podría estar listo en un horizonte de cuatro a cinco años, tiempo necesario para superar las distintas etapas técnicas, legales y financieras.
Del anteproyecto a la obra
La asamblea conoció un anteproyecto de diseño. Si bien Weinstok aclaró que pueden existir ajustes en el camino, la idea es que el resultado final sea muy similar a lo presentado: un estadio moderno, funcional y alineado con la visión institucional.
La inversión
Uno de los datos más llamativos es el costo del terreno, estimado en alrededor de $8 millones, con una extensión cercana a 160.000 metros cuadrados. A partir de ahora, se activan los procesos para concretar la adquisición y continuar con la planificación.
Mucho más que fútbol
La propuesta va más allá de un recinto deportivo. El plan contempla oficinas, espacios de entretenimiento, parqueo y, en etapas posteriores, incluso un hotel. La idea es crear un polo de actividad que permita a la afición vivir la experiencia antes y después de los partidos, y que el complejo tenga vida propia los siete días de la semana.
¿Y el Morera Soto?
Sobre el futuro del Estadio Alejandro Morera Soto, Weinstok fue prudente. Aún no hay una definición clara sobre el destino de la histórica “Catedral rojinegra”, un tema sensible que quedará para una etapa posterior del proceso.
Lo aprobado por los socios marca un antes y un después para Alajuelense. Sin estridencias, el club activó un proyecto estructural que apunta a transformar su infraestructura, su relación con la afición y su modelo de sostenibilidad. El camino será largo, pero el primer paso ya está dado.