
San José, 27 de diciembre. (elmundo.cr).- Era 31 de octubre y el Deportivo Saprissa perdía algo más que un clásico, algo más que tres puntos. Algo más que perder ante el archirrival.
El juego fue trepidante, con dos equipos desbocados por ganar sin guardarse nada.
¿Lo recuerdan?
Saprissa golpeó primero con un tanto de Michael Barrantes al 61’, pero Alajuelense devolvería rápido la cortesía. Gol de Álvaro Saborío al 62’.
Gol de Johan Venegas al 81’ y gol de Jonathan Moya al minuto siguiente. El mismo Moyata pondría el marcador definitivo cuatro minutos después con el 2-3.
Remontada, el honor de un clásico y la posibilidad real de traerse al mejor jugador ofensivo de Costa Rica a las filas rojinegras.
Venegas siempre fue uno de los jugadores a referenciar en cada clásico por parte del técnico Andrés Carevic. Para el argentino, el eje de morados estaba en Venegas por su polifuncionalidad. Claro está, no se puede descuidar a Michael Barrantes y Mariano Torres, pero el siete morado era al que había que tener aún más de cerca.
Johan Venegas jugó un gran clásico, entregado hasta al final por evitar la derrota. Pero sacar al Saprissa adelante él solo, era y fue siempre muy complicado.
Juan Gabriel Calderón, árbitro central del último clásico de este año, levantó sus brazos para indicar el final del juego.
Abrazos iban y venían entre jugadores del mismo bando y también con el rival.
Mario Acosta, asistente de Carevic, se topó con Venegas. Un abrazo y par de mensajes al oído, y ese fue el enganche para que Agustín Lleida trabajara en lo de más.
Muchos rumores previos a la semifinal entre los morados y florenses colocaban el futuro de Venegas en el Rosabal Cordero. Error.
Tanto es así que el propio jugador declaró en ESPN Costa Rica que todo obedecía a una estrategia para buscar desestabilizar.
Las conversaciones con Alajuelense avanzaban al mismo tiempo que el jugador esperaba respuestas en el Saprissa.
Sin embargo, una propuesta económica menor a lo que ya percibía no lo terminaba de convencer. El jugador podía comprender la circunstancia originada por la covid-19, pero tenía una oferta en mano mejor a la de los morados, y aún así percibiendo menos dinero de lo que ganaba, pero mejor que la nueva propuesta morada.
A eso le abonamos que ahora cuenta con unas instalaciones que le permiten cuidar su cuerpo mejor y buscar alargar un poco la vida útil en su carrera.
Los cálculos de Agustín Lleida estaban amparados al presupuesto aprobado en la Junta Directiva para que la gerencia deportiva se moviera a su gusto con las contrataciones para el Clausura 2020. Entonces, si Lleida no estaba abusando del monto establecido, si el cuerpo técnico quería a Venegas y el camerino lo aprobaba…
No había mayor problema para él.
Lleida siempre admiró el buen juego de Venegas. También tenía claro que traerlo al club significaría un lío con algunos sectores del liguismo (así se lo dijo a su entorno).
Pero él considera que está ahí para tomar las decisiones que, de alguna u otra manera, sean positivas para la institución. Y Alajuelense gana muchísimo con Venegas en su nómina. Lo dicen los números, lo ratifica la polifuncionalidad del atacante. Lo valida Carevic y el capitán Bryan Ruiz apoya la decisión.
Lleida no la tuvo nada fácil para convencer a algunas personas en el seno de Alajuelense. Pero al final, se concretó todo.
El 31 de octubre Alajuelense se llevó de La Cueva algo más que tres puntos y un clásico que siempre genera un buen sabor ganarlo. La Liga también se llevaría al jugador ofensivo más determinante del torneo nacional.
Fernando Ocampo explica cómo lo convenció el área deportiva para el retorno de Johan Venegas