Jafet Soto no se guardó nada tras la derrota 1-3 del Herediano ante Alajuelense. Llegó sereno a la conferencia de prensa, pero sus palabras tuvieron filo. Sin mencionar nombres, lanzó un mensaje que dejó ecos en el camerino y fuera de él.
El técnico y presidente del Club Sport Herediano habló con calma, sin elevar el tono, pero cada frase cargaba pólvora.
Mientras explicaba la frustración de una nueva caída del bicampeón nacional, Soto aprovechó para lanzar un recordatorio sobre el compromiso y la humildad dentro del plantel.
“Aquí en Herediano la esperanza es una ley, eso lo he aprendido durante muchos años en este equipo. La esperanza nos ha marcado y hemos logrado muchas cosas, pero hay que analizar bien y tomar decisiones, porque es increíble: en un equipo bicampeón hay jugadores que se fueron porque pidieron irse. Son situaciones que uno no espera, que un jugador pida irse del equipo porque él dice tener un rol diferente en el equipo y que ese rol se lo da él mismo”, afirmó el estratega florense.
Luego vino la línea que encendió las alarmas:
“En ese tipo de situaciones entra la soberbia, la falta de humildad y la falta de compromiso. Aquí yo no le ruego a nadie, el que quiera estar en este equipo, está. Eso marca mucho del compromiso y de la responsabilidad profesional que debe tener un jugador en primera división”.
Un mensaje con destino
Jafet no dio nombres, pero en Heredia las interpretaciones surgieron de inmediato.
El único jugador que salió recientemente del Herediano por decisión propia fue Fernán Faerron, quien pidió su finiquito argumentando diferencias contractuales.
El defensor, que sigue sin equipo, había asegurado en entrevistas anteriores que su salida se debió a desacuerdos contractuales.
Las palabras de Jafet, entonces, parecen tener destinatario conocido, aunque el técnico no lo mencionó directamente.
¿Coincidencia o mensaje cifrado? Solo ellos lo sabrán, pero el dardo verbal fue claro: en el Herediano no hay espacio para los egos.
El contexto del enojo
Herediano cayó 1-3 ante Alajuelense en el Estadio Carlos Alvarado, en un partido donde los rojinegros dominaron con claridad.
Jafet, que suele defender a su equipo con firmeza, esta vez fue autocrítico y dejó ver que no todos en el camerino están alineados con la mentalidad del bicampeón.
Más allá de la derrota, sus palabras apuntan a una reflexión interna:
compromiso, profesionalismo y sentido de pertenencia.
Virtudes que, según él, no todos han demostrado en los últimos meses.
Sin nombres, pero con eco
El mensaje de Jafet Soto se siente más amplio que una simple referencia a Faerron.
Parece una advertencia para quienes aún visten la camiseta florense:
que la historia del club no se sostiene con discursos, sino con entrega diaria.
Y aunque el técnico no dijo nombres, el eco de sus palabras seguirá resonando.
Porque cuando Jafet habla, rara vez es al azar.