Liga Deportiva Alajuelense regresó al país este miércoles a las 10:00 a. m., tras sellar su clasificación a las semifinales de la Copa Centroamericana al vencer 1-2 al Motagua en Tegucigalpa. Sin embargo, más allá del mérito deportivo, en el entorno rojinegro todavía persiste el análisis por los actos de indisciplina de cuatro futbolistas.
La madrugada del domingo anterior, antes del viaje a Honduras, Deylan Paz, Deylan Aguilar, Creichel Pérez y John Paul Ruiz quedaron fuera de la convocatoria por temas disciplinarios, luego de protagonizar una salida nocturna que terminó en pelea. Según pudo confirmar ElMundo.CR, Ruiz y Pérez se fueron a los golpes en un parqueo cercano a la zona de bares de La California, aproximadamente a las 4:30 a. m.
El entrenamiento del domingo en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) estuvo marcado por la incomodidad, los retrasos y las decisiones inmediatas: los cuatro jugadores fueron separados del grupo que viajaría a Tegucigalpa.
Este jueves, el CAR vivió una jornada distinta. Alajuelense entrenó con 12 jugadores menos, entre los ocho convocados al microciclo de la Selección Nacional y cuatro ‘sparrings’ que Miguel ‘Piojo’ Herrera convocó para el microciclo de trabajo de cara a los juegos eliminatorios que tendrá Costa Rica contra Honduras y Nicaragua.
Pero lo más relevante no ocurrió en la cancha, sino en las oficinas. Los jugadores fueron citados a una reunión privada con el gerente deportivo Carlos Vela y miembros del cuerpo técnico. En ese espacio, los dirigentes escucharon la versión de los futbolistas involucrados, conocieron detalles de lo ocurrido y tomaron nota para definir las sanciones correspondientes.
La decisión no fue comunicada de inmediato. Será en los próximos días cuando Alajuelense anuncie oficialmente a sus jugadores las medidas disciplinarias internas, de acuerdo al reglamento establecido, que adoptará en respuesta al episodio que golpeó la imagen del club en plena competencia regional.