Liga Deportiva Alajuelense ya conoce el mapa completo de su desafío en la Copa de Campeones de Concacaf. Y el panorama es tan exigente como simbólico.
El cuadro oficial del torneo refleja una realidad contundente: el equipo rojinegro es el único representante centroamericano en una llave dominada por clubes de la Major League Soccer (MLS) y la Liga MX.
Potencias norteamericanas rodean el camino manudo. Equipos con presupuestos millonarios, plantillas profundas y estructuras consolidadas marcan el entorno competitivo del torneo. En ese contexto, la presencia de Alajuelense adquiere un matiz distinto: resistencia, identidad y desafío.
El primer obstáculo: LAFC
El conjunto rojinegro arrancará su participación enfrentando al Los Angeles FC, uno de los proyectos más sólidos de la MLS en los últimos años y habitual protagonista en torneos internacionales. El primer juego será en suelo estadounidense el próximo 10 de marzo.
Superar esa serie no solo significaría avanzar de ronda, sino enviar un mensaje claro en un certamen donde históricamente el dominio ha recaído en clubes de México y, más recientemente, en franquicias estadounidenses.

Una misión cuesta arriba
El cuadro muestra una ruta repleta de equipos estadounidenses y mexicanos, reflejo del poder económico y deportivo que hoy concentra el fútbol del norte del continente.
Para un club costarricense, competir en este escenario implica reducir al mínimo el margen de error, apostar por el orden táctico y maximizar cada detalle.
Alajuelense llega como campeón nacional y con la experiencia reciente de competir internacionalmente. Sin embargo, el reto es mayúsculo.
En un torneo que suele inclinarse hacia las grandes ligas del área, la Liga intentará escribir una historia distinta.
Su recorrido comienza ahora. Y no será sencillo.