Por Ignacio Encabo (dpa)
Madrid, 29 mar (dpa) – Las empinadas calles del diminuto pueblo español de Navalacruz esconden una caprichosa combinación de genes y la lista de los cerca de 260 habitantes censados es confusa. Casi todos se apellidan igual, Casillas o Fernández, dos palabras que son sinónimo de éxito en el deporte español.
Poco tiene que ver parar balones con bailar sobre hielo, pero el portero del Real Madrid Iker Casillas y el patinador Javier Fernández sí comparten algo: sus raíces en una desconocida localidad del interior de España, Navalacruz.
“Creo que sí son familia”, cuenta a dpa el alcalde de Navalacruz, Benigno González Casillas. “Un hermano del abuelo de Javier me dijo que eran familia”, añade en una conversación telefónica.
Los abuelos de Casillas y de Fernández son de Navalacruz, donde portero y patinador pasaban las vacaciones cuando eran pequeños.
“Somos primos lejanos, pero lejanos, lejanos. Antes cuando vivía en España nos veíamos por ahí muchas veces”, dijo hoy a dpa Fernández. “No sé si es una casualidad o un milagro”.
“Sin palabras para Javier Fernández por este oro en el Mundial de Shanghai. Felicidades!! #NavalacruzDaCampeones”, escribió hoy Casillas en su cuenta de twitter. “Muchas gracias Iker. ¿Nos vemos pronto dentro del hielo? #NvalacruzDaCampeones”, respondió Fernández en la misma red social.
Si uno pregunta por algún Casillas o algún Fernández en una calle de Navalacruz seguramente todos le miren con cara de circunstancia. “Aquí se llaman todos igual: Casillas Fernández, Sánchez Fernández, Casillas Casillas, Fernández Sánchez”, explican desde el ayuntamiento del municipio situado en la provincia de Ávila, a 160 kilómetros de Madrid.
“Hay algunos que son Casillas Casillas, otros Fernández Fernández, otros que son Casillas Fernández. Muchas veces puedes adivinar los apellidos de las personas”, añade el propio patinador.
Iker Casillas -Fernández de segundo apellido- es el portero más exitoso de la historia de España. Campeón del mundo y doble campeón de Europa como capitán de su selección, el arquero también levantó tres Ligas de Campeones y varias Ligas españolas con el Real Madrid.
Javier Fernández no era, ni es, ni será nunca tan conocido como su “vecino” y posiblemente primo lejano, pero el sábado escribió una página de oro del deporte español al conquistar su primer título mundial en Shanghai.
“Si nos retrotraemos tres o cuatro generaciones, todos estamos relacionados en este pueblo”, cuenta el alcalde de Navalacruz. “Pero no te puedo asegurar al cien por cien que sean familiares”.
En Navalacruz viven alrededor de 100 personas en el duro y frío invierno, donde se puede pasear por el pueblo sin ver a un solo vecino. “Seguramente no veas a nadie”, asegura una trabajadora del ayuntamiento.
El alcalde está orgulloso de que dos de sus “discípulos” sean deportistas de élite.
“Somos unos artistas”, señala riéndose Benigno González Casillas antes de intentar explicar cómo un pueblo tan pequeño y recóndito como Navalacruz, el pueblo donde todos son Casillas o Fernández, puede tener una genética tan atlética y exitosa.
“Aquí hay que hacer mucha gimnasia para salir a calle. Está todo en pendiente y hay que moverse si uno se quiere ir a algún lado”.
