Este viernes arranca en Concacaf el camino rumbo al Mundial de América del Norte, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. La Selección de Costa Rica abrirá su participación en Managua, donde enfrentará a Nicaragua en el Estadio Nacional, ubicado en la capital pinolera.
La fiebre por el debut se siente desde la frontera. En el puesto migratorio de Peñas Blancas cientos de costarricenses se aglomeraron desde temprano para sellar su pasaporte y tomar camino hacia Managua. El ambiente, cargado de ilusión, se mezclaba con las largas filas que llegaron a extenderse hasta 250 metros, bajo un cielo nublado que dio tregua a quienes esperaban con maletas a cuestas.

Algunos ticos aprovecharon el viaje para convertirlo en una escapada turística. Familias completas planearon pasar la noche en San Juan del Sur, mientras grupos de motociclistas aprovecharon el “ride” para extender el recorrido hasta Granada durante el fin de semana.
“Todo esto es por el partido de mañana”, reconoció una oficial de Migración que, entre asombro y cansancio, atendía sin pausa a la fila interminable de aficionados. El paso de periodistas y comunicadores generaba todavía más tensión, pues no siempre es fácil lograr la autorización para cruzar.
La expectativa es alta: según lo confirmado, la Federación Nicaragüense de Fútbol reservó al menos 2.000 entradas para los costarricenses. De acuerdo con lo vivido en la frontera, esa cifra podría quedarse corta, porque La Sele jugará arropada por un fuerte contingente de su afición en Managua.
El Mundo.CR está en Nicaragua al lado de La Sele, gracias a TicaBus.
