El debate arbitral en el fútbol nacional suele moverse al ritmo de los resultados. Y en menos de 40 días, Erick Lonis pasó de lanzar duras críticas al VAR a pedir mesura y respeto por las decisiones arbitrales.
El contraste está documentado en sus propias declaraciones tras ganar un clásico donde los analistas arbitrales consideran que Alajuelense fue perjudicado.
13 de enero: molestia pública tras empate ante Puntarenas
Después del empate 2-2 ante Puntarenas FC, Lonis no escondió su inconformidad con el sistema de videoarbitraje.
“El tema es el VAR. A nosotros nos revisan todo para perjudicar, pero cuando es para beneficiar, hay dudas. Nos han venido condicionando los partidos”, afirmó en ese momento.
El dirigente cuestionó que una acción sobre Bancy Hernández no fuera revisada y defendió que contaba con datos estadísticos que demostraban que Saprissa no era favorecido.
“Se dice que a Saprissa se le beneficiaba y eso no es cierto; yo tengo los datos. Tengo datos de profesionales en estadística”, insistió.
Incluso señaló que no estaba dispuesto a quedarse callado.
“Si yo me tengo que comer broncas por defender esta institución, pues me las como”.
El tono fue firme, directo y crítico.
21 de enero: llamado a la calma tras perder el clásico
Tras la derrota 2-1 ante Alajuelense en el clásico, el discurso fue distinto.
“No podemos salir a hablar de arbitraje cada vez que perdemos un partido”, declaró.
Además, pidió respeto hacia el trabajo arbitral:
“Hay que respetar las decisiones de los árbitros, los que manejan el VAR también son seres humanos”.
Eso sí, volvió a mencionar que posee información estadística.
“Tenemos los datos de tres estadígrafos diferentes y puedo asegurar que nosotros no somos los más beneficiados”.
El contraste
En enero, tras un empate, habló de condicionamiento y revisión selectiva en contra del club.
En el clásico, después de una derrota, llamó a no escudarse en el arbitraje.
En ambas intervenciones mantiene un elemento común: asegura que los números no favorecen la narrativa de que Saprissa es beneficiado. Sin embargo, el tono cambió de confrontación a contención.
¿Estrategia o coherencia institucional?
En el fútbol costarricense, el tema arbitral se ha convertido en terreno político. Los dirigentes caminan una línea fina entre defender a su club y evitar sanciones por declaraciones públicas.
Las dos posturas de Lonis, separadas por apenas 40 días, muestran cómo el discurso puede variar según el contexto competitivo.
Cambio de fondo o ajuste de forma. El debate queda abierto.