La final ya tiene fecha.
Y también sede.
Saprissa y Sporting jugarán el próximo 15 de abril la final del Torneo de Copa en el estadio Edgardo Baltodano, en Liberia.
No es casualidad.
No es improvisación.
Es una decisión tomada desde el inicio de la temporada 2025-2026, cuando los presidentes de los 10 clubes de la Unafut votaron y definieron que esa sería la sede.
Saprissa quiere cambiar la sede de la final de Copa, Sporting no lo apoya pic.twitter.com/BpqXeX0VHJ
— Teletica Radio (@TeleticaRadio) March 30, 2026
El intento… y la realidad
Sin embargo, en las últimas horas surgió un movimiento.
Según reportó Radio Columbia, Saprissa pretende cambiar la sede de la final.
Pero aquí aparece el primer choque con la realidad.
Esto no se resuelve con una llamada.
Ni con un acuerdo entre finalistas.
El verdadero requisito
Para modificar esa decisión, Saprissa no solo debe convencer a Sporting.
Debe conseguir mayoría entre los otros ocho clubes de la Unafut.
Y eso implica un paso formal: convocar a una asamblea extraordinaria y someter el cambio a votación.
Ahí es donde el escenario se vuelve más complejo.
Intereses que pesan
El contexto no ayuda.
La final está programada apenas tres días antes del clásico nacional.
Y eso mete a Alajuelense directamente en la ecuación.
Un visto bueno rojinegro luce complicado.
Pero no es el único factor.
Saprissa pelea el liderato del Clausura 2026, por lo que Herediano y Cartaginés tampoco tendrían incentivos claros para facilitarle el camino.
En este punto, cada voto pesa.
Y cada interés cuenta.
Nadie quiere ceder
En el fútbol actual, nadie regala ventajas.
Menos en un calendario apretado.
Todos quieren competir con todo.
Incluso si eso implica desgaste físico.
Por eso, mover una final no es un tema administrativo.
Es político.
Una final que ya está caliente
Y como si el contexto institucional no bastara, el ambiente ya viene cargado.
El periodista Christian Sandoval, en Teletica Radio, dejó clara su postura sobre el duelo entre Saprissa y Sporting.
“Saprissa irá a Liberia con la representación del equipo más grande del fútbol de Costa Rica… contra el que quiere comprar la historia”, lanzó.
También marcó diferencias directas:
“Liberia va a recibir al glorioso Deportivo Saprissa… jugando contra el equipo sin historia de Sporting”.
Declaraciones que elevan la temperatura de una final que ya tiene suficiente carga.
Más allá del discurso
Mientras tanto, en la cancha también hay cuentas pendientes.
Hernán Medford, técnico del Saprissa, no ha podido ganarle a Andrés Carevic.
Y eso le añade otra capa a un partido que ya se juega en varios frentes.
El fondo del asunto
Saprissa puede querer cambiar la sede.
Puede intentarlo.
Pero el fútbol de hoy no se mueve como antes.
Aquí hay votos.
Hay intereses.
Hay estrategia.
Y, sobre todo, hay reglas.
Porque en este escenario, no basta con querer.
Hay que convencer.
Y hasta ahora… eso es lo que no tiene garantizado. Saprissa en la política está débil, por ahora.