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Emitida en SAN PEDRO, el 29 de julio del 2025.
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Selección Nacional

Bryan Ruiz y su conferencia de prensa: Una lección de vida para todos

Bryan Ruiz, técnico interino de La Sele.
Bryan Ruiz, técnico interino de La Sele.

Bryan Ruiz se sentó frente a los medios de comunicación para hablar de Nicaragua, de su primera experiencia como técnico interino de la Selección de Costa Rica, de Keylor Navas, Celso Borges, la alineación y de lo que pretende hacer futbolísticamente con apenas unos cuantos entrenamientos.

Pero la conferencia terminó dejando mucho más que fútbol en 30 minutos. Lo invitamos a que la repase.

Durante sus respuestas, el excapitán de La Sele habló de disciplina, sacrificios, frustraciones, fiestas, redes sociales, liderazgo, preparación y de la necesidad de que los jóvenes entiendan que uno o dos buenos partidos no construyen una carrera.

Y dejó una frase que resume buena parte de su pensamiento:

“Muchachos, no multipliquen por cero”.

No hablaba únicamente de matemáticas.

Hablaba de la vida de un futbolista profesional.
<h2>Bryan está convencido de que talento hay

Una de las preguntas planteó directamente un problema que persigue al fútbol costarricense desde hace varios años: ¿qué ocurre con las nuevas generaciones?

Costa Rica quedó fuera del Mundial, atraviesa dificultades en Liga de Naciones y ha cambiado entrenadores sin encontrar todavía la estabilidad deportiva deseada.

Para Ruiz, el problema no parte de una ausencia de condiciones futbolísticas.

“Talento hay. Yo siento que necesitamos mejorar un poquito la mentalidad del joven en querer siempre más”.

Bryan incluso introdujo un elemento propio de las nuevas generaciones: las redes sociales.

“Las redes sociales también complican mucho la cabeza de un mismo jugador”.

Según explicó, existe el peligro de que un futbolista interprete uno o dos buenos encuentros como una señal de que ya alcanzó el nivel que necesita.

“A veces, hacer uno o dos partidos buenos ya hace que el jugador se confíe un poco. Yo siento que el jugador se confía un poco y no quiere dar ese siguiente paso o no tiene esa capacidad mental de dar ese siguiente paso para crecer”.

Su exigencia para un seleccionado nacional es diferente.

“Si están en Selección, hay que rendir siempre. No es solo un partido bueno, no son solo dos partidos buenos, es siempre”.

Celso Borges y una pregunta incómoda para los jóvenes

Para explicar su pensamiento, Bryan recurrió a Celso Borges.

El mediocampista sigue compitiendo a un nivel que le permitió regresar a la Selección y, para Ruiz, su presencia no responde a la amistad que ambos construyeron durante tantos años.

“Celso se lo ha ganado”, insistió.

“Se ha ganado ser titular en la Liga y se ha ganado esta convocatoria por rendimiento, no por ser mi amigo”.

Pero antes dejó una frase mucho más incómoda para los futbolistas jóvenes.

Contó que durante su paso reciente por el banquillo de Alajuelense se los decía directamente:

“Lo siento, pero es mi amigo y todo, pero yo no concibo que un jugador de casi 39 años sea titular en este equipo porque usted no da un paso adelante”.

La reflexión cambia la perspectiva del llamado cambio generacional.

Para Bryan, este no debería imponerse simplemente retirando veteranos para abrir espacios.

“Ese cambio generacional muchas veces lo quieren forzar demasiado. Tiene que irse dando naturalmente”.

El veterano debe conservar su lugar si mantiene el rendimiento. El joven, en consecuencia, debe demostrar en la cancha que está preparado para desplazarlo.

Cuatro años preparándose para una oportunidad que no sabía cuándo llegaría

Quizá una de las partes más interesantes de la conferencia apareció cuando Bryan utilizó su propia historia reciente como ejemplo.

Hasta hace pocas semanas no había dirigido un equipo de Primera División.

De repente, Alajuelense atravesó una crisis deportiva y recurrió a él como interino. Dirigió dos partidos. Después, la Selección necesitó un técnico para enfrentar de manera inmediata dos compromisos y nuevamente apareció su nombre.

En cuestión de semanas pasó por dos de los banquillos de mayor exposición del fútbol costarricense.

Pero Bryan rechaza la idea de que empezó a prepararse cuando recibió las llamadas.

“Tengo cuatro años preparándome, tengo cuatro años ya no para ser jugador de fútbol, sino para ser entrenador”.

Y esa experiencia fue precisamente la que utilizó para hablarles a sus futbolistas de la importancia de trabajar incluso cuando la oportunidad todavía no existe.

Recordó lo que les dijo a los jugadores de la U20 de Alajuelense cuando algunos se desanimaban por no jugar y bajaban su intensidad en los entrenamientos.

“Si yo hiciera las cosas nada más a medias, preparara trabajos más o menos, no me importara mucho y me llega la oportunidad de dirigir dos partidos, posiblemente no me iba a ir bien”.

Después llegó la otra cara del mensaje:

“Pero si hago las cosas al máximo todos los días, tengo más posibilidades de que me vaya bien”.

Bryan se preparó durante años sin saber que en cuestión de semanas tendría que dirigir primero a Alajuelense y después a Costa Rica.

La oportunidad llegó antes de lo esperado.

Su argumento es que había que estar preparado cuando apareciera.

“Muchachos, no multipliquen por cero”

Después apareció probablemente la mejor metáfora de toda la conferencia.

Bryan contó que suele decirles a los futbolistas:

“Muchachos, no multipliquen por cero”.

La primera reacción, según relató, suele ser una pregunta: ¿qué significa eso?

Ruiz lo explica mediante una operación sencilla.

Una persona puede ir acumulando: 20 por 20 son 400; 400 por 10 son 4.000. Puede continuar creciendo hasta alcanzar 5.000, 10.000 o 20.000.

Pero basta multiplicar todo lo conseguido por cero para regresar a cero.

El ejemplo, evidentemente, no pretende ser una clase de matemáticas.

“Si ustedes descansan, comen bien, entrenaron bien, se esforzaron, pero salieron en un momento clave de su descanso, de su preparación, todo eso no vale porque lo multiplicaron por cero”.

Ese fue uno de los mensajes más fuertes de Ruiz.

No basta con entrenarse bien durante una semana si una decisión inoportuna termina afectando la preparación.

No basta con tener talento si no existe constancia.

No basta con hacer dos buenos partidos si después llega el conformismo.

Las fiestas y episodios que ya han golpeado al fútbol costarricense

Las palabras de Ruiz aparecen, además, después de que el fútbol costarricense haya vivido episodios recientes de indisciplina relacionados con salidas nocturnas.

En setiembre de 2025, Alajuelense excluyó a Creichel Pérez, John Paul Ruiz, Deylan Paz y Deylan Aguilar del viaje a Honduras para enfrentar al Motagua por la Copa Centroamericana después de una situación de indisciplina ocurrida antes de que el plantel tuviera que presentarse nuevamente a trabajar.

John Paul Ruiz posteriormente reconoció públicamente que había cometido un error.

Meses después, en mayo de 2026, el problema alcanzó directamente a la Selección Nacional.

Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal fueron separados de una convocatoria después de una investigación federativa relacionada con una salida nocturna. Bran y Vargas también quedaron fuera de Alajuelense.

Bryan no mencionó ninguno de estos casos durante la conferencia ni señaló a ningún futbolista en particular.

Pero sí fue contundente cuando habló de la responsabilidad que implica ser profesional.

“Si quieren fiestas, si quieren otras cosas, es su vida, vayan, pero no me hagan perder el tiempo ni a Costa Rica ni a sus equipos que les están pagando por un trabajo”.

La frase podría sonar como una prohibición absoluta si se observa de manera aislada.

No lo fue.

“Hay tiempo para todo”

Bryan inmediatamente introdujo un matiz fundamental.

“Hay tiempo para todo”.

Incluso contó que, después de dirigir a Alajuelense contra Inter San Carlos, él mismo les dio libertad a sus futbolistas.

“Terminó el partido de San Carlos y yo les dije: ‘Hoy salgan, tómense algo tranquilamente, no se vuelvan locos'”.

Por eso, su planteamiento no consiste en pedirle a un futbolista que deje de tener vida social.

El problema, para Ruiz, está en el momento.

“Pero es el día, no dos días antes del partido, no tres días antes del partido, no jugándose una semana muy importante”.

La diferencia está en el equilibrio.

El mismo principio apareció cuando habló de videojuegos.

“No podemos quitarle al joven que quiera jugar PlayStation, pero sí que tenga un balance”.

Puede jugar.

Puede salir.

Puede divertirse.

Pero debe entender qué significa haber elegido una profesión de alto rendimiento.

“Esto de futbolista es muy duro, pero vale la pena”

Ruiz tampoco escondió el costo que implica esa elección.

“Esto de futbolista es muy duro, pero vale la pena”.

¿Y por qué vale la pena?

Porque los sacrificios pueden conducir a representar a Costa Rica, ganar partidos con la Selección, disputar un Mundial, jugar Champions League o competir en torneos internacionales.

Por eso insiste en que el trabajo no empieza el día del partido.

“Si de verdad quieren ser algo en el fútbol a nivel internacional, tiene que ser todos los días. Y todos los días no es todos los partidos, sino todos los entrenamientos”.

Es precisamente ahí donde Bryan coloca la diferencia entre tener condiciones para jugar y construir una carrera.

El consejo a Patrick Sequeira cuando las cosas salen mal

La lección tampoco se limita a los momentos de éxito.

Ruiz reveló una conversación con Patrick Sequeira, quien atraviesa una situación complicada a nivel de club por la falta de minutos.

Bryan utilizó su propia experiencia como futbolista para aconsejarlo.

“Patrick, yo pasé una situación similar a usted también, pero si usted se rinde ahorita en los entrenamientos porque no lo vayan a poner allá, difícilmente le va a traer algo positivo”.

Y después:

“Luche, pelee, quiera más. Y cuando llegue la oportunidad, si usted luchó y se preparó, va a estar listo para enfrentarla”.

El concepto vuelve a ser exactamente el mismo.

Prepararse cuando juega.

Prepararse cuando no juega.

Prepararse cuando existe una oportunidad.

Y también cuando no existe ninguna garantía de que vaya a llegar.

Keylor Navas: el rendimiento por encima de la cédula

La misma filosofía explica por qué Bryan llamó a Keylor Navas.

El técnico interino no apeló a lo que hizo el guardameta en Real Madrid o París Saint-Germain para justificar su presencia.

“Yo creo que en este momento el portero de más nivel que tiene Costa Rica es Keylor, sin duda alguna”.

Y aclaró:

“No estoy hablando de su tiempo en el Real Madrid o en el París, estoy hablando del momento actual”.

Cuando le preguntaron cuánto tiempo más imaginaba a Navas en la Selección, Bryan respondió:

“Lo que él quiera”.

Siempre, estableció después, que mantenga su nivel, sus ganas y su ilusión de representar al país.

Otra vez: rendimiento.

Y ser capitán significa mucho más que usar una cinta

La conferencia terminó llevando el concepto hasta el liderazgo.

Bryan designó como capitanes de esta Selección a Keylor Navas, Celso Borges, Francisco Calvo y Juan Pablo Vargas.

Y explicó qué espera de ellos.

“Muchachos, prediquen con el ejemplo. Dentro de la cancha, fuera de la cancha, prediquen con el ejemplo”.

Para Ruiz, portar la cinta tiene una dimensión todavía mayor.

“Ser capitán de la Selección es ser el líder de un país”.

Incluso cuestionó decisiones anteriores alrededor de la capitanía.

“Muchas veces se le ha dado a jugadores que no tienen los valores de la Selección, que andan metidos en problemas, en discusiones, en situaciones, y yo creo que eso da un mal ejemplo para todos los jugadores”.

No dio nombres.

Sí dejó claro el estándar que pretende establecer durante su breve interinato: quien lidera debe poder exigir a partir de su propio comportamiento.

Una conferencia sobre fútbol que terminó hablando de la vida

Bryan Ruiz tiene, por ahora, dos partidos.

No sabemos qué ocurrirá después.

Él mismo contó que inicialmente dio un “rotundo no” cuando se planteó la posibilidad de permanecer más tiempo y posteriormente escuchó argumentos que lo hicieron contemplar de otra manera lo que implica dirigir una selección.

Su prioridad inmediata es Nicaragua.

Pero, paradójicamente, una conferencia convocada para hablar de ese partido terminó dejando reflexiones que trascienden el resultado del jueves.

Trabajar aunque nadie garantice una oportunidad.

No creerse exitoso después de dos buenos días.

Entender que el talento necesita disciplina.

Aceptar que divertirse no es incompatible con ser profesional, siempre que se comprenda cuándo hacerlo.

Continuar preparándose cuando las cosas salen mal.

Respetar a quien conserva su puesto por rendimiento.

Y entender que liderar significa primero dar el ejemplo.

Bryan lo condensó en cuatro palabras:

“No multipliquen por cero”.

Porque se pueden necesitar años para construir algo y apenas una mala decisión para echar por tierra buena parte del camino recorrido.

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