Bryan Ruiz comenzó con victoria su etapa como técnico interino de la Selección de Costa Rica. La Tricolor derrotó 3-0 a Nicaragua en Managua y, aunque el entrenador reconoció que su equipo no desplegó un gran fútbol, destacó dos aspectos que consideraba fundamentales: ganar y recuperar la seguridad defensiva.
Costa Rica llegó al compromiso sin posibilidades de continuar con vida en la Liga de Naciones de Concacaf, pero con una amenaza todavía vigente: el descenso a la Liga B.
Nicaragua enfrentaba exactamente la misma necesidad y eso, según Ruiz, convirtió el encuentro en una prueba de mucha presión.
“Lo viví con mucha emoción y nostalgia, por estar al mando de dos partidos. Estoy muy agradecido con Dios. Lo vivo con pasión y ganas. El partido no sería fácil; jugar acá es difícil. El deseo era puntuar de tres para no bajar de categoría”, explicó Ruiz.
El entrenador reconoció que Nicaragua consiguió incomodar a Costa Rica durante una parte del encuentro.
“Tengo que decir que Nicaragua nos complicó, pero luego nos supimos acomodar. El primer gol nos ayudó a manejar el partido”, agregó.
“Sé que no fue un gran partido”
Ruiz no intentó adornar el funcionamiento de la Tricolor.
Aceptó que Costa Rica no realizó un gran partido desde el punto de vista futbolístico, pero valoró la forma en que el equipo administró las dificultades y terminó resolviendo el encuentro.
“Salgo satisfecho con el esfuerzo de los muchachos, por el resultado y también por el arco en cero. Sé que no fue un gran partido, pero no tuvimos complicaciones tan grandes. Pudimos contrarrestar los ataques y, cuando hubo que liquidar, buscamos hacerlo”, afirmó.
Al técnico le habría gustado tener mayor posesión en los últimos minutos, aunque también mencionó las condiciones del terreno de juego.
“Me hubiera gustado tener un mayor control del balón en el cierre, pero es una cancha complicada, un sintético que no está muy bien; eso complica”, señaló.
El cero atrás que buscaba Bryan
Uno de los puntos que más satisfacción generó en Ruiz fue el desempeño defensivo.
Después de los problemas que Costa Rica había mostrado en partidos anteriores, el nuevo técnico buscaba devolverle seguridad al equipo.
“Había que desarrollar seguridad defensiva. Nicaragua solo tuvo un remate, eso habla de que la defensa estuvo bien. Eso me alegra bastante”, manifestó.
Ruiz explicó que realizó un ajuste en la zona defensiva durante el compromiso y destacó particularmente el ingreso de Juan Pablo Vargas.
“Hicimos un ajuste en defensa y creo que los muchachos lo hicieron bien. Juan Pablo entró muy bien”, agregó.
Para el seleccionador, Nicaragua hizo sus mejores minutos durante la primera media hora.
“Nicaragua hizo un buen partido en los primeros 30 minutos, pero con la presión buscamos controlar. El gol del inicio del segundo tiempo nos permitió aprovechar desconcentraciones. Con el 2 a 0 siento que teníamos mucho control”, explicó.
La importancia de los experimentados
Otra de las decisiones que marcaron la primera convocatoria de Ruiz fue recuperar futbolistas de amplia trayectoria como Keylor Navas y Celso Borges.
Bryan defendió la necesidad de combinar juventud y experiencia.
“No era un partido fácil. La Selección necesita un balance. Los jóvenes tienen ganas, dinámica, pero no tienen la experiencia de partidos”, indicó.
En el caso particular de Borges, dejó claro que su aporte no se limita a los minutos dentro del terreno de juego.
“Celso no lo traje para jugar todos los minutos, pero sí para sumar. Celso le estuvo hablando a Acuña, por ejemplo”, explicó.
Ruiz considera que Costa Rica cuenta con jóvenes con margen de crecimiento, pero también les exigió constancia.
“La Selección tiene cuatro jugadores de experiencia, pero tenemos jóvenes que pueden mejorar más; deben ser más constantes”, señaló.
Y cerró esa reflexión con una frase contundente sobre lo que significa representar al país:
“Nosotros somos el ejército de Costa Rica y eso hay que entenderlo”.
Ahora viene Haití
Superado el primer desafío, el interinato de Bryan Ruiz tendrá el domingo su segundo partido.
Costa Rica recibirá a Haití a las 6 p. m. en el estadio Ricardo Saprissa y el técnico hizo un llamado a la afición para acompañar al equipo.
“Ojalá podamos llenar el Saprissa, porque Haití ha hecho bien las cosas. Debemos intentar recuperarnos bien para ganar ese partido ante Haití”, manifestó.
Ruiz consiguió así el primer objetivo de su breve misión: Costa Rica ganó, anotó tres veces y terminó sin recibir goles.
No fue, como él mismo reconoció, un gran partido.
Pero en Managua había una prioridad por encima de todas: ganar.