La polémica del clásico ya tiene una valoración oficial.
Y el criterio es contundente.
La revisión técnica del VAR sobre la acción entre Gerald Taylor y Alexis Gamboa, en el cierre del partido entre Liga Deportiva Alajuelense y Deportivo Saprissa, concluyó que la jugada debió sancionarse como penal.
La acción ocurrió al minuto 90+2, cuando Gamboa ingresaba al área y fue sujetado por el defensor morado. En cancha, el árbitro decidió no sancionar la falta al considerar que se trataba de un forcejeo normal.
Sin embargo, el análisis posterior contradice esa decisión.
El criterio técnico del VAR
Según la valoración oficial, el equipo arbitral en cabina revisó la jugada desde distintos ángulos y velocidades, pero no invitó al árbitro central a una revisión en el monitor.
Ahí estuvo el error.
“Desde nuestro punto técnico debió existir una invitación a una revisión de campo, por un potencial penal debido a una sujeción”, señala el informe.
El documento va más allá.
Establece que, tras esa revisión, la decisión correcta debió ser sancionar penal por la sujeción del defensor sobre el atacante.
El veredicto final es claro: decisión incorrecta.
Un criterio que cambia el relato
La conclusión del VAR se alinea con lo que señalaron analistas arbitrales tras el partido.
Greivin Porras y Henry Bejarano coincidieron en que la acción era penal claro, criterio que ahora encuentra respaldo en la evaluación técnica oficial.
Pero también abre una discusión mayor.
El problema de fondo
El fallo llega en medio de un contexto complejo para el arbitraje nacional.
Horas antes, la Comisión de Arbitraje, liderada por Enrique Osses, sostuvo una reunión con los árbitros en la que se discutieron precisamente este tipo de jugadas.
El mensaje fue ajustar el criterio: valorar la falta en sí misma y no tanto el impacto en la jugada.
Un cambio que, según algunos árbitros, ha generado confusión.
Y este caso lo refleja.
Durante buena parte del torneo, acciones similares no se sancionaban si no había un impacto evidente. Ahora, la propia valoración oficial establece que sí debía pitarse.
Un clásico que deja secuelas
El empate 1-1 no solo movió la tabla.
También dejó una herida abierta en el arbitraje.
Alajuelense reclamó penal. No se lo dieron.
El VAR lo revisó. No intervino.
Y ahora, la evaluación confirma que la decisión fue incorrecta.
En un torneo donde cada punto pesa, el margen de error se vuelve determinante.
Y esta jugada, lejos de cerrarse, alimenta una discusión que sigue creciendo.
Sobre criterios.
Sobre consistencia.
Y sobre la credibilidad del arbitraje en Costa Rica.