Por Ariel Greco (dpa)
Buenos Aires, 9 oct (dpa) – Si Argentina necesitaba una muestra más de la relevancia de Lionel Messi para su selección, la comprobó de la peor manera: la derrota 2-0 en el debut de las eliminatorias rumbo a Rusia 2018 ante Ecuador le provocó tantas dudas como preocupaciones pensando en que el astro tampoco pueda estar recuperado en la doble jornada de noviembre.
“Obvio que extrañamos a Messi”, respondió en seco Lucas Biglia, uno de los pocos jugadores que habló tras la caída. “La ausencia del mejor del mundo se reconoce siempre, en la derrota y en el triunfo”, afirmó, por su parte, el entrenador Gerardo Martino.
Apenas Carlos Tevez intentó minimizar un poco el “efecto Messi”, culpando a una noche “en la que no salió nada” por encima de la ausencia del crack del Barcelona. “La falta de Messi no fue la razón de la derrota. Lo primordial es el equipo, que no se encontró en ningún momento”, indicó el delantero de Boca Juniors.
“Leo, estamos con vos. ¡Recuperate pronto!”, se leía en la pantalla gigante del estadio Monumental, con fotos de Messi celebrando goles con la camiseta argentina, en un mensaje de apoyo a la máxima estrella del equipo. Pero a medida que pasaban los minutos y la imagen se repetía, parecía que el apoyo se transformaba en un ruego, por las urgencias que mostraba el juego de la “albiceleste”.
Claro que el mensaje bien pudo salir desde la tesorería de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), porque la cancha estuvo lejos de colmarse sin el ídolo, con apenas unas 35.000 personas, que se mostraron frías con el equipo y lo despidieron con estruendosos silbidos tras la derrota.
Lo cierto es que Argentina quedó expuesta ante la ausencia de Messi, lesionado en el ligamento colateral de la rodilla izquierda. La sintió en la definición, donde nadie pudo tomar su posta, tanto que la ocasión más clara de todo el partido la terminó provocando Javier Mascherano en posición de centrodelantero, con un remate que controló el arquero Alexander Domínguez desde una ubicación en la que difícilmente Messi hubiese fallado.
Pero tampoco acertaron los especialistas. Sergio Agüero, que venía de convertir cinco goles en el último partido con el Manchester City, remató mordido desde adentro del área y permitió que Domínguez le contuviera el tiro en la única ocasión que dispuso en los 20 minutos que estuvo en el campo antes de sufrir un desgarro muscular. Y Tevez, su reemplazante, disparó alto en una jugada con marca registrada de Messi, en la que eludió dos defensores arrancando desde la derecha hacia el medio.
La falta de Messi también se notó en la elaboración de juego. Javier Pastore nunca asumió el rol de conductor y ninguno de sus compañeros colaboró en ese aspecto. Por eso Argentina no tuvo esos pases filtrados en tres cuartos de campo que el rosarino tan bien maneja.
Y hasta en los balones detenidos se echó de menos la clase del astro. El único tiro libre de peligro cerca del área lo tomó Biglia, que lejos está de ser un especialista, y lo ejecutó un metro por encima del travesaño.
Sin Messi, la estrategia de Martino fue cambiar pieza por pieza, con el mismo esquema que viene manejando desde la Copa América de Chile. El elegido fue Ángel Correa, aunque en el campo, en realidad, fue Ángel Di María el que ocupó la posición de Messi sobre el sector derecho, mientras que el joven delantero del Atlético de Madrid se ubicó como extremo izquierdo.
El problema para el técnico y para el equipo es que ninguno de los dos mostró el desequilibrio individual que podía aportar el capitán. Sin embargo, Martino ratificó que mantendrá su estrategia de juego.
“Esta selección debe jugar de esta manera, no como hoy, está claro”, dijo el técnico tras el partido. “Cuando uno les traslada una forma de jugar y ésta lleva un año, y tiene inclusive una final de Copa América, es muy difícil que la ausencia de un jugador, por más que sea el mejor del mundo, nos invite a cambiar. Generaríamos una gran duda a los jugadores y no jugaríamos bien”, aseguró el técnico.
Lo que sí logró la derrota argentina en la fría noche de Buenos Aires fue frenar el debate recurrente cada vez que la selección no gana con Messi en la cancha. “Los cuestionamientos nunca salen desde acá adentro. Es un jugador inigualable y nosotros sabemos cómo lo valoramos”, destacó Mascherano tras el juego ante Ecuador. Y más teniendo en cuenta que el martes la segunda parada es Paraguay y que la baja de Messi se puede extender dos partidos más, ante Brasil y Colombia.
