Berlín, 3 may (dpa) – El alivio reinaba hoy en las filas del Bayern Múnich, que archivó la derrota liguera del sábado por 2-0 ante el Leverkusen para rescatar un mensaje vital de cara a su primer cita de semifinales de la Liga de Campeones el próximo miércoles en campo del Barcelona: “Nadie se lesionó”.
El Bayern se coronó campeón de Liga el fin de semana pasado y pese a que una victoria le hubiera inyectado confianza para su viaje al Camp Nou, el plantel confesó que tenía puesto el foco en preservar la salud.
“La buena noticia es que nadie se lesionó”, proclamó el técnico Josep Guardiola. “Lo que más nos importaba era que nadie sufriese una lesión. Era lo más importante de todo”, lo secundó el portero Manuel Neuer. El capitán Philipp Lahm coincidió que “lo principal fue que todo el mundo superó sin lesiones el partido”.
La derrota por la fecha 31 de la Liga en campo del Leverkusen, la tercera que sufre el Bayern esta temporada, se produjo cuatro días después de que los bávaros fuesen eliminados en semifinales de la Copa Alemana a manos del Borussia Dortmund. El conjunto de Guardiola falló los cuatro penales y vio lesionarse a dos jugadores claves como Arjen Robben y Robert Lewandowski.
El extremo holandés Robben sufrió un desgarro muscular a los 16 minutos de haber ingresado después de una lesión abdominal. El delantero polaco Lewandowski, por su parte, se fracturó un maxilar y el tabique nasal en un choque y es muy dudoso de que pueda estar en condiciones de jugar en Barcelona.
Los dos se sumaron a la larga lista de bajas que sufre el Bayern en el tramo decisivo de la temporada y que incluye a Franck Ribéry, David Alaba y Holger Badstuber.
Pero también hubo buenas noticias para el Bayern: el español Javi Martínez regresó al once tras ocho meses de pausa por una rotura de ligamentos cruzados. “Obviamente que estoy feliz. Es hora de que vuelva a disfrutar del fútbol”, sostuvo el zaguero.
Guardiola dio el sábado descanso a Thomas Müller y Jerome Boateng, a quienes reemplazó por los debutantes Rico Striedler y Lukas Goertler. También jugaron Lahm, Neuer, Bastian Schweinsteiger y Mario Götze, además de los españoles Xabi Alonso y Thiago Alcántara.
Götze tuvo dos grandes ocasiones de anotar y el veterano peruano Claudio Pizarro, una, un hecho que no satisfizo del todo al director deportivo del Bayern, Matthias Sammer.
“Estuvimos solos frente al arco tres veces. No se puede ganar si no se hacen goles. Somos el Bayern Múnich y tenemos que ganar cada partido. Por eso estoy disgustado”, remarcó.
Acto seguido, sin embargo, Sammer destacó que el equipo “es excepcional”. Guardiola fue más positivo: “Estoy muy satisfecho con el equipo y con el rendimiento”.
El Bayern necesitará un rendimiento altísimo para cuando se vea las caras el miércoles con el líder de primera división española en busca de una plaza en la final del 6 de junio en Berlín.
El equipo de Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar demolió por 8-0 al Córdoba tras golear días antes por 6-0 al Getafe para aumentar su palmarés de esta temporada a 105 tantos.
El año pasado, el Bayern perdió dos veces consecutivas en la Liga cuando Guardiola dejó fuera a varios de sus principales jugadores. La pausa no ayudó y los bávaros cayeron por un 5-0 total en el cruce de semis contra el Real Madrid.
La historia de choques con el Barcelona, en cambio, habla a favor de los germanos. El Bayern trituró al Barça por 7-0 en las semifinales que lo llevaron a conquistar posteriormente la Champions de 2013.
Los bávaros también le ganaron las semifinales de la Copa de la UEFA en 1996, trofeo que también conquistaron ese año, mientras que los catalanes los vencieron en los cuartos de Champions de 2009.
Para Guardiola será difícil prescindir de la creatividad de Robben, Ribéry y Alaba. Lahm no cree que no tengan chances, especialmente en la vuelta en casa, donde aplastaron por 7-0 al Donetsk y barrieron por 6-1 al Porto en las dos eliminatorias anteriores. “Siempre es bueno anotar fuera de casa y no perder. Y somos muy, muy fuertes en casa”, advirtió.
