Alajuelense volvió a salir ileso de La Cueva y confirmó que, en este Torneo Apertura 2025, Saprissa no ha podido derrotarlo en su casa. El empate 2-2 en el partido de ida de la final deja la serie completamente abierta y obliga al cuadro morado a ganar en el estadio Alejandro Morera Soto si quiere forzar la Gran Final.
El clásico fue un auténtico partidazo. Tuvo de todo: emociones constantes, errores puntuales, goles de gran factura y un ambiente cargado de tensión de principio a fin. La definición quedó servida para el sábado, cuando el Morera Soto, a reventar, dictará sentencia: Alajuelense será campeón o Saprissa estirará la serie.
Cuando parecía que la Liga tenía el control emocional del juego, Saprissa encontró el empate en un momento inesperado. Al minuto 64, Fidel Escobar sacó un potente remate desde fuera del área y venció a Washington Ortega, quien falló al cubrir su primer palo y dejó escapar el balón entre los guantes. El 2-2 devolvió la esperanza a los morados y sembró incertidumbre en las gradas.
Ese gol fue un bálsamo para Saprissa, que todavía sentía el golpe de los dos tantos rojinegros en el cierre del primer tiempo. Antes, la afición morada había celebrado el gol de Orlando Sinclair, pero la alegría duró poco.
La secuencia fue frenética. Primero, Kenyel Michel respondió con una auténtica joya: un derechazo al ángulo imposible para Esteban Alvarado, para el 1-1. Saprissa aún no se reponía de ese golpe cuando Alejandro Bran apareció para marcar el segundo de Alajuelense, con un disparo que el arquero morado no logró controlar.
El empate definitivo llegó en el complemento, pero antes del descanso Saprissa ya había avisado. Al minuto 45+2, Orlando Sinclair, de cabeza, conectó un tiro de esquina ejecutado por Mariano Torres y venció a Ortega para encender La Cueva.
Desde antes, la afición morada empujaba. Al minuto 41, Warren Madrigal estuvo cerca de marcar también de cabeza, pero desperdició una clara oportunidad cuando el estadio ya pedía el gol.
El marcador quedó 2-2 en Tibás. Alajuelense resistió, volvió a salir vivo de La Cueva y ahora tendrá la ventaja de cerrar la serie en casa. Saprissa, en cambio, quedó obligado a ganar en el Morera Soto si quiere mantener viva su aspiración al título.