Liga Deportiva Alajuelense recibe un golpe de aire fresco en vísperas del partido más importante del semestre. A horas de enfrentar a Xelajú por la final de ida de la Copa Centroamericana de Concacaf, dos futbolistas que encajan de manera clave en el esquema de Óscar “Macho” Ramírez volverán a estar disponibles: Anthony Hernández y Kenyel Mitchell.
Ambos arrastraban molestias que los tenían en duda y que limitaron la rotación del equipo en días recientes. Hoy, el escenario cambia por completo.
Anthony Hernández: velocidad, ruptura y peligro recuperado
Las alarmas se encendieron el jueves anterior en el 0-0 ante Cartaginés. Anthony Hernández salió lesionado al minuto 24, luego de un arranque eléctrico en el que había sido el jugador más desequilibrante de la Liga.
El diagnóstico preliminar generó preocupación, pues su presencia ha sido determinante tanto en el Torneo de Apertura 2025 como en la Copa Centroamericana.
Aunque el club no ha emitido un parte médico formal, fuentes internas confirmaron a ElMundo.cr que la evolución del extremo ha sido positiva y estará disponible para la final.
Para Ramírez, recuperar a su atacante más punzante —capaz de romper defensas cerradas y ganar duelos uno contra uno— es una noticia de enorme peso.
Kenyel Mitchell: el balance que vuelve al mediocampo
El recuerdo inmediato de Mitchell remite a lo que ocurrió en la semifinal ante Olimpia: una lesión muscular que lo sacó del partido y lo dejó fuera del juego de vuelta en Tegucigalpa.
En ese momento, su ausencia se sintió. Su despliegue físico, lectura táctica y capacidad de sostener al equipo en la mitad del campo fueron elementos imposibles de replicar completamente.
El volante ya superó esa molestia y está nuevamente en ritmo competitivo.
Volver a tenerlo como opción devuelve a Ramírez algo que había perdido: equilibrio.
Mitchell aporta recuperación, presión alta, coberturas y salida limpia. Todo eso en un partido donde Alajuelense tendrá que saber cuándo acelerar, cuándo respirar y cómo controlar los ritmos para no desgastarse antes de tiempo.
Un contexto que exigía buenas noticias
La ausencia confirmada de Washington Ortega —quien no estará disponible para ninguno de los dos partidos de la final ni para el duelo ante Cartaginés en el Apertura— obligó al técnico a reorganizar piezas y a pedir calma.
Ahora, la balanza se mueve hacia el otro lado.
Recuperar a Anthony Hernández y a Kenyel Mitchell le permite a Ramírez plantear un once competitivo, con alternativas reales en banca y con más recursos para manejar escenarios adversos.
La misión: dar el primer golpe en casa
Alajuelense buscará este miércoles, en un Morera Soto que estará a tope, encaminarse hacia el ansiado tricampeonato regional.
La final de vuelta se disputará el 3 de diciembre en Ciudad de Guatemala.
El Macho lo tiene claro: son finales, se juegan al límite y se ganan con detalles.
Los suyos acaban de recuperar dos piezas que, sin duda, pueden marcar diferencia.
La Liga respira.
La final está aquí.
Y el tricampeonato, se jugará esta noche en el Morera Soto.