Los Ronaldo están de moda. Lo demostró Cristiano a miles de kilómetros de distancia, convirtiéndose en el máximo anotador histórico de las eliminatorias, y lo confirmó Ronaldo Cisneros en el fútbol tico, liderando el triunfo rojinegro en el Estadio Carlos Alvarado.
El nombre resonó fuerte en Heredia: Ronaldo. Y fue sinónimo de gol, efectividad y sentencia.
Gol de vestidor y dominio manudo
El partido apenas comenzaba cuando Alajuelense rompió el cero. A los siete minutos, una jugada colectiva de alto nivel terminó con el balón dentro del arco de Dany Carvajal.
Todo se gestó desde atrás: Joel Campbell pidió la pelota, combinó con Aarón Salazar, Rashir Parkins y Alexis Gamboa; el balón viajó hasta Rónald Matarrita, que asistió a Kenyel Michel.
El joven atacante centró y tras el intento de Jeison Lucumí, Ronaldo Cisneros apareció en el área chica para empujar la pelota.
Una jugada de manual. Un gol de equipo grande.
El 0-1 golpeó temprano a un Herediano que tardó en asentarse sobre la cancha sintética. Los florenses no encontraban conexión entre Elías Aguilar y Marcel Hernández, mientras que Alajuelense se sentía cómodo, dueño de los tiempos y de la pelota.
“Ese gol podía significar mucho”, reconocería después el propio “Macho” Ramírez, consciente de que su equipo había dado un paso firme en un campo históricamente complicado.
⏰ 58’ Gol de Ronaldo Cisneros que logra el doblete en el encuentro. pic.twitter.com/FnFwoxzuZ2
— FUTV (@FUTVCR) October 17, 2025
El despertar florense y el empate
El Team intentó reaccionar. Kenneth Vargas entró por Yurguin Román y le cambió la cara al ataque. Desde su banda nació la mejor jugada del bicampeón: desbordó a Matarrita, centró al segundo palo y Luis Ronaldo Araya definió con oportunismo para el 1-1, apenas iniciando el complemento.
El gol era justo. Herediano había emparejado el trámite y el partido se encendió bajo la lluvia. La intensidad, el roce y los gritos de las bancas marcaron un pulso que parecía equilibrado.
Pero entonces, llegó el golpe de calidad.
Un gol de antología
Cuando el “Team” mejor jugaba, Alajuelense construyó una obra de arte.
En tres toques, la Liga cruzó el campo y desarmó por completo el orden defensivo herediano.
Jeison Lucumí filtró la pelota y Ronaldo Cisneros, desde fuera del área, soltó un latigazo directo al ángulo, imposible para Carvajal.
Golazo. De esos que cambian un partido y levantan a todo un banquillo.
El 1-2 fue un mazazo para los locales, que ya no supieron levantarse.
A partir de ahí, el control fue completamente rojinegro.
Campbell, el cerebro del juego
Si Cisneros fue la figura por los goles, Joel Campbell fue el alma de la Liga. Corrió, presionó, recuperó y se ofreció como conductor.
Sus 17 pases correctos en la primera parte y su sacrificio defensivo explican por qué fue el jugador más influyente del partido.
En el tramo final, Campbell puso la cereza al pastel: desde el punto de penal, ejecutó con tranquilidad para sellar el 1-3 definitivo.
Un golpe de autoridad
La Liga ganó, gustó y dio señales de madurez.
El bicampeón nacional, en cambio, se estancó, víctima de sus propias imprecisiones y de una noche en la que extrañó demasiado a Aarón Murillo.
“Gracias a Dios estamos entre los cuatro y vienen partidos definitorios”, había dicho Ramírez antes del juego.
Su equipo respondió con fútbol, jerarquía y eficacia.
La próxima cita será el clásico ante Saprissa, con el liderato en juego y una Liga que parece llegar en su mejor versión.
Una buena noche para Ronaldo Cisneros, para Joel Campbell y para Alajuelense.
Y un trago amargo para Jafet Soto y su Herediano, que no logra levantar vuelo.