Solamente faltaba un segundo para que el partido llegara a su fin. Alejandro Bran tomó el balón poco antes de la media luna del área grande, sacó un regate y la bazuca de su pierna derecha sacó el disparo. Golazo.
Alajuelense silenció el Edgardo Baltodano para los locales, pero los visitantes montaron la fiesta.
El Municipal Liberia entró metido en el partido desde el pitazo inicial, tan enchufado que obligó a Bayron Mora a intervenir en la primera acción clara del juego. En un Estadio Edgardo Baltodano Briceño repleto, sin un asiento libre y dividido entre la marea rojinegra y la afición local, los pamperos tuvieron múltiples opciones para ganar la ida por más de un gol. El 1-1 terminó siendo un un respiro para Alajuelense.
Alajuelense, favorito en la serie, se mostró irreconocible. Adormecido, impreciso, con pases mal dados y balones regalados de manera inexplicable. Tardó 70 minutos en reaccionar y aun así llevó muy poco peligro al arco de Antonny Monreal. Liberia, en cambio, fue un equipo afilado, explosivo en ataque y con un Fernando Lesme inspirado, que convirtió el penal del minuto 11 y mantuvo en jaque a la defensa manuda durante buena parte del encuentro.
En el complemento, la Liga mejoró desde el ingreso de Joel Campbell y Alejandro Bran por Rónald Matarrita y Aarón Salazar, pero no lo suficiente para cambiar la historia. Monreal evitó el empate con un achique providencial, mientras que Lesme estuvo cerca del segundo tanto al minuto 69, frenado únicamente por otra intervención salvadora de Bayron Mora.
El partido se jugó a máxima intensidad. Campbell probó de tiro libre, Monreal lo contuvo. Lesme respondió por lo alto y Mora sumó otra parada clave. Tristán Demetrius cerró con un centro peligroso que Ronaldo Cisneros alcanzó a rozar.
Liberia perdonó en momentos decisivos. En apenas 30 segundos, volvió a poner a prueba a Mora con una jugada de velocidad que confirmó la tendencia: los pamperos le generaban daño constante a una defensa rojinegra superada por la intensidad local, especialmente por Keysher Fuller y Shawn Johnson.
La Liga intentó reaccionar, incluso con un remate de Fernando Piñar, pero la tónica nunca cambió del todo. Liberia fue más. Mucho más. Dominó, apretó, desgastó y dejó la sensación de que el resultado pudo —y quizá debió— ser más amplio.
La serie queda abierta, sí, pero con un mensaje claro: Liberia mostró el camino… y la Liga lo empató.