Alajuelense dejó escapar dos puntos ante Herediano, pero también mostró una característica que Óscar Ramírez valora cuando los partidos se complican: la capacidad de luchar ante la adversidad y mantenerse en competencia, incluso con un hombre menos.
El empate 1-1 fue un negocio insuficiente para ambos equipos. Sin embargo, la expulsión de Roan Wilson, al minuto 29, puso a los rojinegros ante una exigencia adicional: reorganizarse y sostener el encuentro durante más de una hora en inferioridad numérica.
Herediano tuvo esa ventaja, pero no consiguió convertirla en los tres puntos. Del otro lado, los jugadores manudos multiplicaron esfuerzos para cubrir la ausencia de su compañero y evitar que el rival les pasara por encima.
Esa respuesta fue precisamente uno de los aspectos que destacó el entrenador.
“Que ante la adversidad no dejarse, meter, convicción de que sí se puede sacar una situación como esta”, respondió Ramírez al explicar con qué sensación terminó el encuentro.
Un ingrediente conocido
La resistencia en circunstancias difíciles ya había acompañado a la Liga de Ramírez en una serie decisiva. El año anterior, ante Motagua en las semifinales, la temprana expulsión de Ronald Matarrita obligó al equipo a competir con diez jugadores y a sostener un 1-0 en contra que mantuviera abierta la eliminatoria. Posteriormente, los manudos resolvieron la serie en Tegucigalpa.
El contexto de este miércoles era distinto, pero apareció un rasgo similar: un equipo dispuesto a hacer el esfuerzo adicional para mantenerse en el partido.
Ramírez también asumió su parte desde el banquillo. La tarjeta roja le exigió intervenir tanto en el acomodo táctico como en el ánimo de sus futbolistas.
“Frustrado no, el líder tiene que aparecer en la raya y empujar. Me metí a decir que no podían pasarnos por encima”, afirmó.
El técnico explicó que, después de la expulsión, buscó un bloque más compacto y modificó la estructura para protegerse sin abandonar la disputa del encuentro.
“Desgraciadamente nos sale la expulsión y nos complica el partido, pero tuvimos la valentía. Se hizo la variante táctica para no renunciar”, señaló.
La respuesta no borra la necesidad de ganar
El entrenador acumula dos empates desde su regreso: primero ante Puntarenas FC, en un encuentro interrumpido por la lluvia, y ahora contra Herediano, condicionado por la expulsión.
Los resultados todavía no le dan a Alajuelense el impulso que necesita en la tabla. Ramírez, sin embargo, aseguró que encuentra disposición en el grupo para buscar la clasificación.
“El grupo en sí muy bien, los muchachos entrenan bien, convencidos de que podemos entrar en zona de clasificación”, expresó.
Ante Herediano, la Liga no consiguió la victoria. Sí dejó una respuesta de carácter que su entrenador considera valiosa para afrontar partidos de mayor exigencia.
“Cuando me vieron en la raya, ante la adversidad, tengo que aparecer, dar el ánimo y que sientan que estoy con ellos”, manifestó Ramírez.