La Asociación Liga Deportiva Alajuelense reafirma su esencia como una institución sin fines de lucro, cuyo motor principal es su comunidad de asociados. Este 2025, el club experimentó un crecimiento del 16% en su base de asociados, consolidando un modelo que permite a los liguistas no solo apoyar al equipo desde la gradería, sino también participar en las decisiones clave del club.
Voz y voto en el futuro rojinegro
En Alajuelense, los asociados tienen derecho a voz en las asambleas, y tras dos años consecutivos como miembros, pueden solicitar ser socios activos, condición que les otorga el derecho al voto. Esta estructura garantiza que las grandes decisiones institucionales —como reformas, balances, proyectos y elección de autoridades— se construyan desde una base participativa.
La más reciente muestra de esta dinámica ocurrió el pasado 7 de junio, cuando se celebró la Asamblea General con carácter electoral. En dicha jornada, alrededor de 500 asociados asistieron para escuchar propuestas, debatir ideas y ejercer su voto, lo que resultó en la reelección de Joseph Joseph como presidente con un respaldo masivo.
Un modelo que fortalece la identidad
El crecimiento en el número de asociados no solo fortalece la gobernanza de la institución, sino que reafirma la identidad de la Liga como un club de su gente, alejado de intereses privados. El modelo asociativo se convierte en una herramienta para garantizar transparencia, sostenibilidad y pertenencia, factores que la afición rojinegra valora como parte esencial del ADN alajuelense.
Este crecimiento también envía un mensaje claro: cada vez más liguistas quieren ser parte activa de las decisiones que marcan el rumbo del equipo.