
Alajuela, 17 dic –(elmundo.cr) – El Morera Soto se vistió de gala para despedir a uno de sus hijos pródigos, Bryan Ruíz, jugo su último partido para convertirse ahora si en una leyenda viva del fútbol costarricense. En el estadio se vivió un espectáculo donde los aficionados manudos colmaron las gradas pare decirle AD10S al gran capitán.
El homenaje del “Eterno Capitán” contó con la presencia de Álvaro Saborío, Wilmer López y su hijo Matías Ruiz (hijo mayor de Bryan) quien fueron parte del primer equipo de la Liga para enfrentar a los invitados de lujo, el Twente FC de los Países Bajos, equipo donde el “flaco” esta considerado uno de los futbolistas más destacados de su historia.
El partido fue la excusa perfecta para brindarle el último aplauso a Bryan Ruíz quien de esta manera le dice “Chau” a la verde gramilla como futbolista luego de su tan extensa trayectoria deportiva. A nadie le importa el resultado, pero como somos periodistas y formamos parte de un medio de comunicación nos corresponde contarles que el mismo terminó empatado en 2 tantos.
Ruíz jugo el primer tiempo para el equipo holandés y a los 2’ minutos de comenzado el partido tras una asistencia de Rots, el capi, anoto el 1-0 para el Twente. Unos minutos más tarde quien convertiría la segunda anotación sería Manfred Ugalde, convirtiendo hasta el momento una fiesta bien Tica.
A los 38’ se despertó el león de Alajuela cuando Johan Venegas anotaba el descuento colocó el descuento. Cerrando así una primera etapa muy entretenida para todos.
El segundo tiempo comenzó con Bryan Ruíz ahora si con la camiseta rojinegra y desde ese momento comenzó la fiesta porque compartió el campo de juego con El Pato, Matias (su hijo mayor) y el letal Sabo
Al minuto 76’ Matías Ruiz ponía cifras definitivas luego de parar el balón con el pecho y con gran remate de derecha anotar un golazo para sellar el 2-2 en la despedida de su papá.
El juego finalizó faltando 10 minutos, como el número de la camiseta del capitán alajuense, para dar paso al sentido discurso de despedida de Bryan Ruiz para luego cerrar la fiesta con un juego de pólvora.