Luis Jákamo el vecino de “El país de octubre” llega a los 70 años

San José, 29 sep (elmundo.cr) – Ante el advenimiento de su natalicio número 70, y siendo aún uno de los músicos más prolíficos como vigentes de la escena musical costarricense, Jákamo abrió las puertas de su casa en Tibás para contar aspectos de su vida poco conocidos e inexplorados por sus seguidores que, al calor de esta fecha tan importante para su vida, son dignos de conocer y así entender por qué es tan querido.

Uno de los creadores del Grupo Manantial en 1976, antes gestor de las agrupaciones STOP como Bocaracá, y que con los años se convirtió en el promotor de artistas nacionales de gran calidad como Sergio Garrido, Baby Chollette y José Mata.

Este bagaje lo llevó a ser uno de los empresarios artísticos más respetados por los músicos costarricenses.

“Son 70 años de agradecimiento que tengo por la vida, pero hago hincapié en que, de todo este tiempo, los últimos 30 años, es un punto y aparte, tras el grave accidente que tuve el 5 de octubre de 1993. En ese momento empieza la vida para mí, esa es la verdad”, expresó.

A propósito de esta fecha tan significativa en su vida, destacó que llega a todos estos años con mucha claridad, con mucha fe en Dios.

“Yo estoy agradecido con la vida, con el día a día. Yo creo que para nadie es un secreto que nos queda menos tiempo, por eso yo valoro cada minuto que respiro y vivo”, detalló.

Luis aprecia que las nuevas generaciones siguen conociendo su legado y cree firmemente que los músicos costarricenses ya consolidados tienen el deber de inspirar a los jóvenes.

“Yo, a las nuevas generaciones las veo con mucho respeto y siento que tengo muy buena comunicación. Han escuchado parte de la música, que hemos creado, desde Bocaracá, STOP y, claro, Manantial. También un poquito de Baby Rasta Band, que es parte de mi historia. Los jóvenes se sienten muy orgullosos de conocerme, porque creen que el trabajo que hemos hecho a lo largo de nuestra carrera es muy bueno. Han descubierto cosas muy buenas que jamás imaginaron encontrar”, explicó.

Se casó dos veces, primero con Sabrina Marochi (fallecida) y luego con Tracy Sawatka, con quien procreó tres hijos: Amanda, Jeanina e Isaac. También recuerda con mucho cariño a doña Karen Moncada, con quien convivió 12 años bajo el mismo techo y, aunque no llegaron al altar, marcó su vida.

Nació en Barra del Colorado en la provincia de Limón

Luis Jákamo nació el 15 de octubre de 1953 en Barra del Colorado, al norte de la provincia de Limón, cerca de la cancha de fútbol, ríos, lagunas y el mar, en medio de mucha agua y uno de los climas más húmedos del país.

Su padre Bernardo Jákamo Thomas y su mamá, María de la Paz Novoa.

“Nací en medio del mar y las lagunas en Barra del Colorado. Fui un niño privilegiado en medio de un pueblito. Nací un 15 de octubre bajo una luna de verano. Mi padre era un hombre de negocios, empresario, vivía en Puerto Limón. Fue el gerente general de las empresas de don Pedro Mohs. Su hijo don Edgar Mohs fue director del Hospital de Niños. No éramos una familia nuclear. Yo vivía con mi mamá en Barra y mi papá estaba en Limón”, acotó.

Su mamá administraba un comisariato en la zona, propiedad de la familia y que para la década de los sesenta cierra, para irse a vivir a San José.

“Me acuerdo que para esa época llegaban a la zona los cubanos a sembrar arroz y frijoles para llevar a la isla, pero tras la llegada de Fidel todo cambió. Yo como era un niño me comía las golosinas del establecimiento”, recordó con cariño.

Un detalle es que su papá decide emprender y se compra un hotel en Puerto Limón, el famoso Hotel Palace junto a la también empresaria Argentina Mohs de Soley. Luis llegó a vivir en el hotel, siendo muy joven, separándose de su mamá y quedándose con su padre.

“El Hotel ya no existe, pero el edificio es patrimonio nacional. Papá me chineó bastante. Yo tengo una hermana menor María Elena y vive en Tibás”, recordó.

A propósito de Barra del Colorado, para salir de ese sitio en la década de los sesenta solo era posible por la vía aérea, por medio de avionetas, o barco, por el mar, ya que no estaban los canales de Tortuguero habilitados.

“Me acuerdo que la última vez que salí de Barra, lo hice en un barquito”, expresó.

Ya en Limón va a la escuela y es donde realmente se enfrenta al mundo.

“Yo iba a ir a una escuela de monjas, pero terminé en la escuela de varones en condiciones muy diferentes. La educación en esas épocas era distinta a lo de hoy, venía arrastrada, pues yo tenía ocho años, pero tenía compañeros que contaban con 15 y 16 años. Esos grandes amigos llegaron en su mayoría a ser futbolistas profesionales, Roscoe Charles que jugó con Limón, Milford Avilés que también era oriundo de Barra del Colorado. Yo jugué futbol porque cerca de mi casa estaba la plaza del pueblo. Yo tenía el uniforme del Club Sport Herediano y un detalle que me inspiró a ser portero: me gustaba volar por los aires”, apuntó.

“Por jugar básquet siempre me gusto estar saltando; ya de músico pasaba brincando con el bajo”, detalló.

Más mayorcito, visitaba en San José a su mamá en el sector de Plaza González Víquez (aprovechando las vacaciones de tres meses) y muy cerca de donde hoy están las piscinas como el gimnasio.

“Era al costado sur de plaza (González) Víquez, me acuerdo que había canchas de todo, de fútbol, de tenis, de béisbol, y pasaba jugando desde las 8 a.m. a las 6 p.m. Todo el día”.

Pese a estar cerca del Liceo de Costa Rica, aclara que todo el colegio lo hizo en Puerto Limón, que pasaba con su mamá esos momentos libres.

La música

Siendo aún niño y aprovechando que era un privilegiado, pese a una época difícil para el país en la Costa Rica de la década de los cincuenta, su padre, le regaló una guitarra de plástico, un juguete funcional que para esos entonces era un lujo que muy pocos podían darse.

“En una Navidad, siendo aún muy niño, mi papá manda unas cajas con regalos, me acuerdo que me regaló una guitarra y una batería. Ya siendo niño siento la motivación, la ganas de ser músico. También mi mamá cantaba mientras cosía. Ella pasaba escuchado el radio, canciones que programaban emisoras de La Habana, Cuba. Cantaba las canciones de Julio Jaramillo y Vicentico Valdés”, acotó.

Su camino a la música se dio precisamente en el colegio y fue una dura decisión pues debía enfrentarse a su papá, quien deseaba que llevara una carrera universitaria. Mi padre no quería que yo fuera músico, sino ingeniero portuario, pero yo quería ser músico. Ni modo, rompo con mi papá, sigo estudiando, me condiciona lo económico y me las tuve que arreglar. Trabajaba en tiempo libre, después del colegio. Me acuerdo que abajo del Hotel Palace había una farmacia y laboraba ahí. Me ganaba de 5 a 10 colones. Era mucha plata. Yo siempre fui ahorrativo. También aprendí mucho de los chinos, el orden del dinero con la familia Acón, recuerdo particularmente a doña Juanita”.

Cuando tenía 15 años, formó el grupo musical Bocaracá y fue gracias a esa iniciativa que conoce a Isidor Ash, allá a mediados de la época de los sesenta.“Yo soy mayor que Isidor, como tres o cuatro años. Limón es muy pequeño y me acuerdo que Isidor había hecho un grupo que se llamaba Grupo Infantil Los Escorpiones. Ellos llegaban a los toques de los grupos grandes y así lo conozco. Me acuerdo que con el apoyo de la socia de mi papá, doña Argentina, y de la familia de Isidor, compramos un equipo muy bueno para el grupo Bocaracá. Fueron 27 500 colones que en 1968 era todo un capital.

El grupo Bocaracá estaba integrado por Julián Tabasch, Ricardo Espinach, Isidor Ash,  Carlos “Calique” Chavarría y el cantante era Rogelio “Tipi” Royes en la voz y claro está, Jákamo en el bajo.

“’Tipi’ era muy carismático y vistoso”, recordó.

El proyecto de Bocaracá duró hasta que se separaron por el nacimiento de Marfil (agrupación que recientemente cumplió 50 años de vida), allá por 1973.

“Nos separamos y yo hice otro grupo en San José con el apoyo de Rodrigo ‘Pigo’ Maffioli que se llamó STOP, la gran banda de rock de los setenta, junto con mis grandes amigos Manrique Guido, Adolfo Saenz (fallecido), Greg Richardson y la cantante estadounidense Petey Denham. Duró tres años, hasta 1976. Otro dato de mucha importancia es cuando conozco a Alfredo ‘Chino’ Moreno en San José, en 1969, por medio de mi amigo, Franz León. También debo resaltar el gran apoyo de mi gran amigo de adolescencia en Limón, Max Forbes (fallecido), era líder del grupo Playmates en esa ciudad y que luego emigró a San José. Todos nos juntábamos para improvisar en la sala de una casa tirados en el piso”, recordó.

Sobre Alfredo “Chino” Moreno, quien sería su amigo del alma en el camino de la vida, confirmó que, cuando lo vio por primera vez: “Llegó en Vespa, en moto, Chino enorme, vieras cómo se veía. Muy buen conversador. Nos hicimos amigos. Cada vez que venía a San José nos veíamos y Chino ya empezaba a programar radios en Costa Rica. Me acuerdo que siendo promotor de DICESA de El Salvador, la competencia de INDICA, me regalaba muestras de discos, para que yo escuchara. La amistad fue creciendo”, dijo.

Para octubre de 1976 y tras una idea de Chino Moreno, le propone hacer un grupo nuevo y de esta forma nació Manantial en Costa Rica, agrupación que dio de qué hablar por 18 años.

“Ahí nace Manantial el 30 de octubre de 1976 a las 5 p.m. en el Colegio La Salle. Todo pasa en octubre. El grupo base obvio, fue STOP, Adolfo Saénz en la batería con Greg Richardson en el teclado y yo en el bajo. Nos hacía falta un guitarrista. Me acuerdo que por cosas de la vida me fui a hablar con Isidor y le dije que nos faltaba un guitarrista y me dice todo serio, “Baby Chollette. Y toca más que yo”. Vaya búsquelo, pasa en el Parque de Guadalupe y me fui y ahí estaba. Tenía 17 años, pero con ese talento”, detalló.

Sergio Garrido y William Fallas

La llegada de Sergio Garrido a Manantial, voz de temas icónicos como “La Hiedra”, “Sereno” y “Un Café para Platón” entre otros, marcó un norte muy importante para el grupo que daba sus primeros pasos.

Otro gran intérprete fue William Fallas, que años después se hizo muy famoso con el tema “Llegaré”, entre otros.

“Chino era el genio y el productor. Había escuchado a Sergio cantando con el grupo escazuceño Pastel de Gente. Yo le puse ‘Palito’: un flaco empedernido. Por otra parte, en Alajuela había un grupo muy popular llamado Grupo Mil y el cantante era William Fallas. Una gran voz y cantaba al estilo de Nino Bravo y me acuerdo que yo lo fui a buscar a la casa en Desamparados. Imposible dejar de mencionar a Ricardo Sáenz, que, convocado por su hermano El Chino, vino a apoyarnos con su enorme talento, haciéndonos unos arreglos maravillosos. Muy digno de mencionar: sin cobrar un céntimo por su excelente trabajo”, recordó.

Luis se retira de tocar en 1986 tras el éxito de “Julieta Ta Ta” y luego de la inclusión de sangre nueva como César Meléndez (fallecido), y Los Abejorros (Los Hermanos Arce) y la partida de William Fallas a nuevos proyectos.

Accidente en 1993

Para 1994, Luis decide parar el grupo debido al fuerte accidente que comprometió su vida y del que salió vivo de puro milagro un año antes.

“5 de octubre de 1993 me voy a Limón para negociar conciertos para los Carnavales, en esa época estaban de moda. Iba a llevar a Marfil y Baby Rasta Band.  Me quedé en la casa del que iba hacer el padrino de mi hijo Isaac. Luis Arroyo (fallecido) quien vivia en Penshurt (Caribe Sur).  Lo que sucedió es que yo saliendo de un sueño muy profundo y casi como un sonámbulo me levanté, me puse la ropa, los zapatos y agarré rumbo a Limón. Yo, la verdad, no sé qué pasó, yo me acosté a dormir en la casa de mi amigo a las 9:00 pm. Y me desperté en el accidente”, acotó.

Destacó que tras el impacto contra una palmera el carro donde viajaba quedó destruido y su cuerpo sufrió grandes quebraduras en especial en sus extremidades inferiores, cadera y espalda. Fue un milagro que quedara vivo.

“Tenía los fémures fracturados que se hicieron polvo. Por cierto, la palmera aún está ahí y eso ocurrió a la altura de Vizcaya de Limón. Los médicos, al ver la gravedad del asunto me operan en el Hospital México. Pasé casi un año curándome. De verdad fue un milagro. Yo vi cuando me sacaban del carro. Despierto en un Toyota pick up 1000 que me lleva para el hospital, era la gente del auto que venía detrás de mí. Eran las 10 p.m. y los primeros auxilios me los da la familia de Vizcaya. Me llevan al hospital de Limón y de ahí al Hospital Calderón Guardia luego me trasladan al Hospital México para que me operen. Me acuerdo que yo llamo a Sergio Garrido y viene a visitarme al hospital y le digo que vi la luz al final del túnel. Luego me regaló un libro que habla de eso y que aún conservo. Lo he leído en dos ocasiones”, dijo.

Las drogas

Confirma que abusó del alcohol y la cocaína en los albores de cumplir los 40 años y que fueron momentos difíciles.

“Yo iba a cumplir 40 años. Yo le había prometido a mi padre que al llegar a esa edad tenía que ser exitosamente pleno y no era cierto. Estaba además muy adicto a la cocaína y muy adicto al alcohol. Al dejar de tocar me volví muy libertino. Las drogas venían en mi vida desde que estaba en Limón primero a la marihuana, pero cuando conocí la cocaína impactó mi vida, era raya tras raya, como si la vida se fuera a acabar”, se sinceró.

Aceptó a Cristo

Tras sus pruebas de vida, no pasa un día que no le de gracias a Dios por dejarlo vivir y salir adelante. Pese a que no se congrega en una Iglesia, es cristiano y aceptó a Jesucristo en el corazón. “Entendí claramente que en el diario vivir uno debe amar al prójimo y “hacer el bien sin mirar a quien”. Mi mamá falleció un día antes de mi cumpleaños, 14 de octubre 2016”, finalizó.

En el país de octubre

5 de octubre de 1993

El accidente.

14 de octubre 2016

Muerte de su mamá.

15 de octubre de 1953

Nacimiento en Barra del Colorado.

30 de octubre de 1976

Nace Manantial.

31 de octubre de 1992

Nace Baby Rasta Band.

 

*El País de Octubre, hace referencia al libro de fantasía y ciencia ficción escrito por Ray Bradbury, que leí en mi adolescencia.

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