La artista costarricense Pia Ortuño relata su experiencia de inmersión en el arte y el surgimiento de su propia técnica

San José, 24 ene (elmundo.cr) – Pia Ortuño es una artista costarricense que estudió Artes Plásticas con énfasis en Diseño Pictórico en la Universidad de Costa Rica, tras concluir el Bachillerato con honores, Pia recientemente culminó una Maestría en Pintura en el Royal College of Art en Londres.

Durante una entrevista realizada a Ortuño, comentó como se introdujo al mundo de la escultura y se animó a cursar la maestría en Londres.

«Yo salí con la ayuda de mi familia y de don Jorge Jiménez Deredia, porque él me dio la oportunidad de ser aprendiz en uno de sus talleres y ahí fue donde me enamoré de la escultura, y aprendí estas técnicas más antiguas del mármol y del bronce», indicó.

Ortuño comentó que «viví toda la pandemia junto con él y su familia, los cuales llegaron a ser una segunda familia para mí, y con esa nueva fascinación en la escultura, salí para hacer mi maestría en Londres, en el Royal College of Art, pero ahí volví aplicar la pintura porque es el programa número 1 en el mundo en cuanto a diseño pictórico».

También sostiene que vivir con Jiménez Deredia y su familia fue muy acogedor ya que era la primera vez que salía del país sola, y que realmente él como artista fue un maestro, «él con toda la paciencia me enseñó y me introdujo con artesanos que fueron excelentes profesores y no solo eso, la compañía fue lo que me ayudó a pasar ese tiempo», porque en el 2020 fue la pandemia del Covid-19.

Obra: Burning Red

La experiencia durante el Covid-19, fue trabajar en el estudio personal con Jiménez Deredia, todos los días y durante todo el día para aprender, cuenta Ortuño, «verlo a él trabajar con la dedicación que tiene y eso es algo que le agradezco yo a él, que me enseñó esa voluntad de levantarse todos los días a hacer algo que no sabes cuál va a ser el producto, el arte no siempre te da esa paz, uno llega al estudio y algunas veces uno pone un ladrillo y otros días no pone nada y él me decía, si usted no puso un ladrillo ese día, el siguiente día pone dos, porque solo trabajando y yendo así uno ve un producto».

«Viví un momento de mucho estudio con don Jorge y de aprendizaje nada más, desde manejar un martillo, desde el básico, hasta que ya pude hacer yo mis propias esculturas, con una intensidad rápida, yo creo que eso fue lo que me ayudó a entender que me encanta el material, me encanta lo físico en la creación, no me gusta en el arte propio lo estático, me gusta moverme en el estudio, que haya un movimiento corporal», manifestó.

Según Ortuño «la pandemia para mí fue un momento de acelerar muchísimo en un aprendizaje de material y después poner todo eso e un lugar donde yo pudiera sentarle a leer y entender que eran esos intereses, entonces en cuanto a trabajamos no tengo una obra que yo pueda decir es especificado la pandemia, tengo mi tesis donde esta todo mi estudio, pero es eso, para mí fue una escuela la pandemia».

Obra: En carne viva

Su estilo de arte se basa tanto en pintura como escultura a la vez, al respecto, Ortuño explicó que «mi practica en sí, es una mezcla de las dos, espero que se transforme en algo bastante único, es una fascinación más que todo por la materialidad y eso se puede transformar tanto en la escultura como en la pintura. Entonces las obras pueden aprovechar el espacio sin que solamente cuelguen en la pared, sino que intervengan los espacios de una manera física».

Su técnica la expresa diciendo que «casi que es como un juego entre el experimento y la solución, me interesas los materiales, las reacciones químicas entre materiales, por eso digo que mi estudio es casi como un laboratorio».

Sus obras son mezcla de materiales como: sal, madera, clavos, óxido, óleos y pigmentos. La artista compartió que empezó a experimentar con la sal porque la textura le recordaba la arena del mar de Costa Rica y así empezó a trabajar con texturas relacionadas con la cultura del país.

Obra: Dates are only scratches on a stone

Orduño explicó que «yo no estudio el paisaje, yo estudio el material que simula el ambiente, y por eso para mí mi estudio es una transformación, es casi un laboratorio».

«Y no solamente soy yo, como creador de la materia, sino que la escultura tiene una respuesta y de ahí se aprende, entonces es un diálogo, entre yo como pintora, como artista con mis propios elementos», afirmó.

Obra: There is salt between these stones

Ortuño rescata de su formación en la UCR el hecho de aprender pintura y enamorarse de este arte, «entendí la pintura y entendí que me frustra muchísimo la pintura y por eso me enamoré locamente de ella porque es algo que no logro entender como entiendo la escultura, pero la escultura me da esa facilidad para  entender el espacio como la pintura no me lo da, de alguna forma».

«Y de ahí viene mi enamoramiento por entender el material y luego sacar emociones visuales con los colores, que muchos vienen de las raíces aquí en Costa Rica», aseveró.

La artista, también amplió sobre las tendencias actuales en pintura, «en esos dos últimos años de Covid hubo un apego hacia la figura y en el mercado surgió una elevación en cuanto a pagar pintura figurativa porque la asociación que tuvimos con la pintura a nivel físico y ahora se esta viniendo una ola de pintura abstracta».

Obra: Forty thieves

Ortuño relata que su fascinación por el arte proviene desde sus abuelas, «tanto mi abuela materna como mi abuela paterna, pintaron de una manera personal y más que todo de mi abuela paterna, un interés por siempre enseñar la belleza en lo natural, ella era una increíble coleccionista de objetos y encontraba la belleza en el objeto más raro».

Además rescató el arte en el país, expresando que «muchos dicen que en Costa Rica no tiene ese apego a los artistas, a la música, a la danza, al arte, a la pintura, pero si la tenemos, tenemos que aprender a verla un poquito más, porque somos muchos los artistas y cada uno tiene su propia historia, de dónde venimos y lo que vemos y las civilizaciones antiguas nos han enseñado que el arte es una de las cosas que más perdura en el tiempo».

La artista ha presentado sus obras en varias exposiciones en Londres, también se ha presentado en Suiza, China y Estados Unidos. En noviembre 2022 tuvo un solo en el que se presentaron 12 de sus obras en Londres.

Obra:We come in threes

«Me importa muchísimo que mi obra se vea representada como un diálogo con otra persona, porque así es la mejor manera de entender hasta el propio arte de uno, que es lo que quiere decir, que es lo que ven otras personas en él, que es lo interesante y como este tiene una relación con el ambiente», concluyó.

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