Estambul, 24 ago (dpa) – La milicia yihadista Estado Islámico (EI) destruyó el templo de Baal Shamin en las ruinas fenicias de Palmira en Siria, uno de los mejor conservados del sitio arqueológico declarado Patrimonio de la Humanidad, informaron tanto fuentes del gobierno sirio como de un grupo cercano a la oposición.
El templo, construido hace unos 2.000 años y considerado uno de los más importantes de Palmira, fue volado el domingo con explosivos, dijo a dpa el jefe de la dirección de antigüedades y museos, Mamun Abdulkarim.
También el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, cercano a la oposición, señaló que civiles que huyeron de Palmira en las últimas semanas confirmaron la detonación, pero su versión apunta a que la destrucción tuvo lugar hace un mes. Su información se basa en los datos aportados por una red de activistas en todo el país.
La Unesco condenó hoy la destrucción del templo. “Este tipo de hechos son crímenes de guerra y los responsables deben responder por sus actos”, dijo la directora general de la organización de la ONU, Irina Bokova. Es una enorme pérdida para Siria y la humanidad, dijo en un comunicado de la Unesco.
La destrucción sistemática de esos símbolos de la pluralidad y riqueza de la cultura siria revela la verdadera intención de los ataques “de robar al pueblo sirio su conocimiento, su identidad y su historia”. Bokova llamó además a la comunidad internacional a permanecer unida contra esta “persistente limpieza cultural”.
El Estado Islámico conquistó Palmira, un oasis y antiguo centro comercial en medio del desierto sirio, y expulsó a las fuerzas del gobierno el pasado mes de mayo.
La semana pasada los extremistas ejecutaron públicamente al que fuera el arqueólogo jefe de la ciudad histórica durante unos 40 años. Jaled Asaad, de 81 años, fue decapitado y su cadáver colgado de una columna antigua. Se había negado a abandonar la ciudad pese al avance del EI.
Desde su asalto se temía que los extremistas destruyeran la ciudad considerada “testigo del politeísmo”, como ya hizo en varias ocasiones en el norte de Irak.
Hasta ahora habían destruido la estatua de un león de unos 2.000 años de antigüedad y una tumba sagrada, así como valiosas estatuas que supuestos traficantes habían sacado de la ciudad histórica. También se cree que el lugar arqueológico ha sido sembrado de minas.
“Tengo mucho miedo, soy muy pesimista sobre el futuro de la ciudad”, añadió Abdulkarim, que señaló que el templo de Baal Shamin representaba la religión preislámica de la ciudad. Ésta fue declarada por la Unesco Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1980 y desde 2013 está incluida en la lista de patrimonio en peligro.
Según Markus Hilgert, experto en arte antiguo de Oriente, fusionaba diversa tradiciones religiosas. “Representaba una increíble riqueza cultural y la capacidad de gestionar diversos sistemas religiosos. “Todo lo contrario de lo que está ocurriendo ahora”, dijo el experto alemán, que consideró la destrucción una “pesadilla”.