
San José, 22 abr (elmundo.cr)- El diputado José María Villalta del Frente Amplio, criticó fuertemente al presidente de la República Carlos Alvarado, por la asesoría de siete economistas ortodoxos designados por la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) para establecer el camino hacia la reactivación económica; en el que ni siquiera se tomó en cuenta la paridad.
Según Villalta “en sus últimos mensajes el presidente Alvarado viene insistiendo en la necesidad de la unión y la solidaridad para salir adelante frente a los desafíos que plantea la emergencia nacional y el deterioro notable de la economía”.
Sin embargo, “sus acciones no son congruentes con esas palabras, el discurso es contradictorio con las acciones, pues hoy nos informa la prensa que ha aceptado la asesoría de siete economistas ortodoxos designados por la Uccaep para establecer el camino hacia la reactivación económica, todos hombres (al parecer no existió ni la más mínima consideración por la paridad) provenientes de los partidos tradicionales, cuyas recetas económicas desde siempre van en beneficio de ‘los de arriba'”.
Ante esto, Villalta lanza la pregunta “¿estar todos unidos o sólo unión del gobierno con la Uccaep?”.
Para el legislador, “si de verdad el presidente Alvarado quiere unión y solidaridad tendría que considerar también la asesoría de mujeres y hombres que sustentan otras corrientes de pensamiento más interesados en resolver la situación de “los de abajo”. El feminismo y el ambientalismo pueden dar aportes”.
“Hay economistas que han adelantado propuestas equilibradas desde la academia, desde la UNA, la UCR y la UNED. Y hay iniciativas desde los sectores sociales como las Centrales Sindicales, el Encuentro Social Multisectorial y el Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense (BUSSCO), que no están siendo escuchadas, ni siquiera bien recibidas”, enfatizó.
Villalta asegura que “el presidente Alvarado tiene la oportunidad de rectificar y de verdad trabajar por la unión y la solidaridad o seguir el equivocado camino de aceptar sólo la asesoría de la Uccaep para salvar al gran empresariado, mientras hunde a la mayoría de la población en la pobreza; incluyendo a micro, pequeñas y medianas empresas, y atiza el inevitable conflicto social”.