
Cuesta de Moras, 12 nov (elmundo.cr) – Carlos Arguedas, exmagistrado de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y hoy diputado del Partido Liberación Nacional (PLN), salió en defensa de Laura y Jazmín, la pareja de mujeres que contrajeron matrimonio en Costa Rica, amparadas en un error de inscripción del Registro Civil.
Arguedas, uno de los magistrados que en aquel entonces se opuso a reconocer la Fertilización in Vitro como una técnica que violenta el derecho a la vida, recordó durante la sesión del Plenario legislativo este jueves, que en el año 65, en el marco de la Guerra de Vietnam, un hombre decidió sustraerse de la milicia porque objetaba la guerra, lo que lo condenó a 3 años de cárcel.
“Las manifestaciones que han hecho las contrayentes de este matrimonio, que todavía entiendo que existe como tal, son manifestaciones que me han parecido realmente significativas e importantes en este país”, dijo el verdiblanco.
Ambas mujeres publicaron columnas de opinión en el diario La Nación recientemente, a las que Arguedas se refirió. “Todavía hoy después de 2500 años, sigue dejando perplejos a filósofos y juristas el contraste entre la Ley y la Justicia. A través de la historia, nos ha procurado hoy día la memoria de varios héroes morales, Sócrates por ejemplo. Lo que la señora Estrada dice, a mi me ha conmovido profundamente, porque ella alega sus derechos fundamentales frente a una exclusión e incluso un castigo presunto que puede acaecer por un dato relativo a las relaciones privadas en su vida sexual y a su vida afectiva.”, explicó el diputado en su intervención de Control Político.
El diputado agregó, que a su parecer, “hay un notable contraste entre la justicia que a mi juicio, ella reivindica con razón y con derecho, y el derecho que todavía subsiste en el país y que excluye por prejuicios de diferentes naturaleza y por intolerancia, el derecho de las personas a hacer su vida afectiva y sexual dentro de los confines de los límites normales de esa vida, de una manera regular, y convierte lo que es vida afectiva y sexual legítima en la posibilidad de alcanzar los grilletes de un acto delictivo y eso me avergüenza, la sociedad no gana con eso porque al final se va a imponer la razón de la justicia y vamos a tener que reconocer algún día lo que hoy no reconocemos por las razones que fuera, y esto históricamente, me obliga a hacer una manifestación en este Plenario porque no quiero ser responsable de una omisión intolerable”, concluyó.