
Garabito, 16 jun (elmundo.cr) – La vicealcaldesa de Garabito, Damaris Arriola, se retiró escoltada por la Policía Municipal, de una reunión comunal en Quebrada Amarilla, donde le cuestionaban sobre un proyecto de vivienda promovido por el ayuntamiento.
A la reunión convocada por la comunidad estaba invitado el alcalde Tobías Murillo, que prefirió no asistir, según Arriola porque “no quería encarar a nadie”.
La comunidad de Quebrada Amarilla se opone a un proyecto de vivienda que impulsa el alcalde Murillo, y que los vecinos cuestionan porque según indicaron es realizado para “pagar favores políticos de las pasadas elecciones municipales”.
En el proyecto denominado “Thomás”, se pretende ubicar a unas 400 familias de otras comunidades del cantón.
La reunión trascurrió de manera normal, entre participación de vecinos y las autoridades municipales que tomaban la palabra para defender sus posiciones.
La vicealcaldesa y un asesor municipal intentaron en sus discursos “conquistar” el apoyo de la comunidad con ofrecimientos de varias obras comunales, desde un EBAIS hasta una liceo.
Pero los presentes tenían claro que no quieren el asentamiento en su comunidad, y más bien piden apoyo para un proyecto de 70 viviendas de personas del lugar.
En un momento de la reunión el dirigente Nogui Solano, preguntó quién de los presentes apoyaba el proyecto impulsado por la municipalidad, y nadie levantó la mano.
En ese momento la vicealcaldesa se dirigió a la mesa principal, recogió su agenda y escoltada por cuatro policías municipales se retiró del lugar.
Mientras se dirigía a su vehículo se intentó que se refiriera a lo sucedido y Arriola indicó, “esta comunidad es muy particular, me da la impresión que están confundidos de que es lo que ellos quieren”.
“La verdad la comunidad es la que decide, si quieren caminar de pie, o caminar hincados el resto de la vida, así que consideramos que ya no había nada que hablar”, añadió.
Ante la presión de los policías municipales no se le pudo seguir haciendo consultas a Arriola.