Una caminata hacia el volcán Epomeo en la isla italiana de Isquia

11994305_1075984919092861_244813688_n
La playa de Casamicciola es ideal para darse un buen baño en Isquia. Crédito: Gino Cianci / Enit / dpa

Por Detlef Berg (dpa)

ISQUIA PONTE (dpa) – Quien pase sus vacaciones en el golfo de Nápoles no necesita viajar mucho para ir a Isquia. A esta isla, situada directamente frente a la costa, se puede llegar en ferry o en hidroala. El senderismo es una opción prometedora en Isquia, por ejemplo una caminata hacia la cumbre del monte Epomeo.

Ya temprano por la mañana reina una intensa actividad en el muelle de Napóles. Guías turísticos agitan banderitas multicolores para intentar dirigir a sus grupos de turistas al barco correcto. Desde allí salen numerosas excursiones a Capri y también a Isquia. El viaje en ferry dura 45 minutos.

Desde la cubierta se puede observar de forma relajada cómo desaparece lentamente la silueta de Nápoles, dominada por el Castel Nuovo y el Castel dell’Ovo. Cuando hace buen tiempo, se puede ver en el horizonte el Vesubio. Más tarde aparecen Capo Miseno y la pequeña isla de Procida. Después, el capitán ya atraca el ferry en la zona portuaria redonda de Isquia Ponte.

Numerosos taxistas compiten entre sí para ofrecer su servicio a los pasajeros. En vehículos de tres ruedas llevan a los turistas a sus alojamientos. “Ya era así a finales de los años 50”, recuerda Antonio de Meglio, de 80 años. “Rápidamente me di cuenta de que se puede ganar más dinero con turistas que con viñas”.

Al principio solo conducía un taxi. Más tarde llevaba a turistas que buscaban alojamiento a la casa de sus padres. Era lógico que después construyera un pequeño hostal propio. De Meglio se casó con una turista alemana con quien tuvo dos hijos, Andrea y Giovangiuseppe, que actualmente regentan el hostal convertido en un hotel de clase media.
11998329_1075984929092860_1770451144_n
Isaías Winzer trabaja los viñedos en Isquia. Crédito: Detlef Berg / dpa-tmn / dpa

La mayoría de los turistas sigue viajando a Isquia para pasar las vacaciones en la playa, pero son cada vez más los que descubren la isla como destino senderista. “Isquia es una isla verde marcada por actividades volcánicas”, dice Andrea di Meglio, quien dirige todas las semanas varias excursiones a pie por viñas y bosques que dan mucha sombra.

Una de las excursiones más bonitas comienza en Isquia Ponte, un pueblo dedicado al turismo cuyos callejones con muchos rincones y casas antiguas tienen un gran encanto. Sobre la localidad se alza el castillo Corona de Aragón. El pequeño pueblo de Campagnano, situado un poco más alto, ofrece tras una caminata de unos 20 minutos la vista panorámica más bonita de la fortaleza.

Después de caminar otra media hora aparece Torri di Campagnano. Solo pocas antiguas casas campesinas en este diminuto pueblo siguen habitadas. La vista panorámica es digna de una tarjeta postal y llega hasta la vecina isla de Capri.

Un clásico entre las caminatas es el ascenso a la cumbre del monte Epomeo. Con 789 metros, este cono volcánico es el monte más alto de Isquia. Y también aquí el esfuerzo que implica el ascenso se ve recompensado por una vista panorámica fantástica.

12007162_1075984915759528_608901100_n
Sobre la localidad de Isquia Ponte se alza el castillo Corona de Aragón. Crédito: Gino Cianci / Enit / dpa

Información básica: Isquia

Destino: Isquia es la isla más grande en el golfo de Nápoles, en la región de la Campania.

Cómo llegar: En avión a Nápoles y desde allí en ferry o hidroala a Isquia.

Alojamiento: La oferta de alojamientos va de sencillos albergues hasta hoteles de lujo pasando por casas de vacaciones. Una noche en el hotel de cinco estrellas puede costar más de 300 euros (335 dólares).

Cuándo viajar: La época ideal para viajar a Isquia es el período comprendido entre la primavera y finales del otoño.

Últimas noticias

Te puede interesar...

492.30

496.82

Últimas noticias

Edicto