San José, 06 nov (elmudo.cr) – La diputada del Partido Pueblo Soberano (PPSO), Gréthel Ávila, cuestionó las políticas educativas implementadas en administraciones anteriores y aseguró que los problemas de aprendizaje que actualmente enfrenta el sistema universitario tienen raíces en las deficiencias acumuladas durante la educación primaria.
«Lo que se está midiendo hoy en las universidades no es un accidente de ayer, es la cosecha de años de políticas públicas erráticas que fallaron en enseñar a leer, escribir y razonar a toda una generación», manifestó la legisladora.
Durante su intervención, Ávila hizo referencia al Noveno Informe del Estado de la Educación, publicado en 2023, que documentó problemas en los aprendizajes fundamentales de estudiantes de primero y cuarto año de primaria, particularmente en procesos de codificación, decodificación y comprensión de lectura.
La diputada atribuyó parte de esos rezagos a cambios en las reglas de evaluación y promoción de primer grado, adoptados durante la administración de la expresidenta Laura Chinchilla y el entonces ministro de Educación, Leonardo Garnier.
En ese sentido, afirmó que las decisiones se adoptaron en 2013 y comenzaron a aplicarse en 2014, cuando la reprobación al finalizar primer grado pasó a ser excepcional y dejó de depender exclusivamente del dominio de la lectura y la escritura.
«La crisis de la educación no fue solamente culpa de la pandemia. El Octavo Informe del Estado de la Educación nos dice que la crisis es producto de una acumulación de rezagos estructurales históricos», señaló.
Ávila sostuvo que la emergencia sanitaria agravó problemas que ya existían en el sistema educativo, como las deficiencias en conectividad, infraestructura y formación docente.
Defiende estrategia del MEP
La legisladora también se refirió a las acciones impulsadas por el actual Ministerio de Educación Pública (MEP), entre ellas el Plan de Trabajo Prioritario Estratégico 2025-2026 y la Estrategia Nacional de Habilidades Lingüísticas y Matemáticas.
Según Ávila, estas iniciativas buscan atender las dificultades de aprendizaje que arrastra el sistema educativo.
«Un estudiante universitario hoy es el reflejo de la escuela de hace 10 años. La solución no es solo inyectar recursos a sacos rotos», expresó.
La diputada planteó que el debate sobre la educación superior debe considerar las condiciones de aprendizaje con las que los estudiantes llegan a las universidades y no limitarse a la asignación de recursos presupuestarios.
Su intervención concluyó con un cuestionamiento sobre las prioridades de quienes participan en la discusión educativa: «¿Qué es lo que importa? Pareciera para alguno de ustedes…». La declaración suministrada está incompleta.