San José, 30 mar (elmundo.cr)- ¿Cuantas veces nos hemos topado en nuestras vacaciones con un monito juguetón, un mapache bandido o un pizote con la carita realmente tierna? La mayoría de las veces estos animales incluso salen a recibirnos a la recepción de los sitios turísiticos porque saben que ahí encontrarán más humanos piadosos que les den comida.
Lo que no sabemos normalmente es que aunque nos rompa el corazón no darle meneítos a un animal hambriento, realmente lo mejor para ese animal es evitar alimentarlos.
Las principales efectos negativos que la comida de los turistas ocasiones a los animales son:
1. No tienen estómago para alimentos procesados, la mayoría de alimentos que los turistas portan suelen contener persevantes, colorantes y otros químicos que son realmente dañinos para el sistema digestivo. Los seres humanos poco a poco han generado resistencia a estos químicos, además que tiene mayor acceso a medicamentos. El consumo de este tipo de alimentos puede dañar seriamente el sistema digestivo de estos animales, y a la larga provocarles la muerte.
2. La dependencia es una debilidad en el bosque. Los animales que se acostumbran a conseguir comida por medio de los seres humanos generan dependencia (ellos y la mayoría de veces sus descendientes). Esto quiere decir que los especímenes poco a poco pierden la capacidad de buscar su alimento en árboles u otras fuentes. En caso de que el turismo merme en algún sitio donde los animales están habituados a conseguir comida por medio de los turistas, se agotaría su fuente de alimento principal y podría producir la muerte de muchos especímenes.
3. Se reduce el área de distribución de la especie. Al existir una fuente de alimentación muy concentrada en un área pequeña (la zona que visitan los turistas), se reduce el área de tierra donde un grupo de especímenes suele estar. Esto afecta a largo plazo la reproducción, ya que los animales tenderán a reproducirse con “familiares” dañando genéticamente a las siguientes generaciones.
4. En las áreas silvestres todo está conectado. Al tener menos animales buscando fuentes de alimentación, eso quiere decir menos polinizadores y dispersores de semillas en el bosque, lo que afecta no solo a los animales sino también la reproducción de especies vegetales, árboles y flores entre otros.
Ya el y la #TuristaResponsable tienen algunas razones para abstenerse de dar alimento a los animales silvestres, por mayor tentación sabemos que el mejor bien que le podemos hacer a la naturaleza es dejar que ella misma crezca.
Para mejorar nuestras prácticas en estas vacaciones de verano Que Buena Lugar, el Centro Científico Tropical, CANAECO y El Mundo Cr unimos esfuerzos para contarles como ser un mejor turista con el ambiente y las comunidades que visiten en estas vacaciones.