
San José, 20 set (elmundo.cr)- Los partidos políticos calientan motores y están próximos a recibir el banderazo de salida en una campaña electoral que tomará fuerza a partir de octubre en cuanto al bombardeo de mensajes pagados. Por esa razón, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) prepara su artillería para monitorear las pautas de las agrupaciones en medios de comunicación.
El plan piloto se puso en marcha en las elecciones municipales de 2016, cuando se fiscalizó la propaganda política en medios, llámese televisión, radio y prensa escrita. Lo anterior, en aras de mantener el control de la contribución estatal que le corresponde a cada partido.
El jefe del Departamento de Financiamiento de Partidos Políticos del TSE, Rónald Chacón, explicó que para la campaña que se avecina, se contrató a una empresa que tendrá a cargo el monitoreo de la cantidad aproximada de lo pautado por las organizaciones partidarias, a partir del 4 de octubre.
“Antes del 2016, prácticamente lo que el partido reportaba como propaganda se tenía que dar casi como un hecho cierto, porque no teníamos un punto de contraste. El tribunal y el departamento se han dado a la tarea de encontrar esos puntos de contraste que permitan visibilizar gastos y visibilizar ingresos, que eventualmente puedan estar sujetos a alguna opacidad”, explicó.
Chacón aclaró que en cuanto al monitoreo de los medios web y redes sociales, si bien se llevó a cabo en el 2016; aún esta práctica es incipiente. Aunado a ello, la publicidad debe cumplir con ciertos parámetros establecidos por la entidad para ser considerada como tal. Por ejemplo, que exista una intromisión en la esfera privada del receptor.
“Aunque haya publicidad, sino llega directamente, entonces no se consideraría. Vamos a tratar de extender el monitoreo a web, pero si hay una situación incipiente. Ya estamos viendo a ver la temperatura del agua y ya arrimamos el dedo del pie”, comentó el funcionario del TSE.
Asimismo, el jefe del departamento puso de ejemplo el conocido “pop-up”, o ventana emergente, que sí es considerada como publicidad pagada por los partidos políticos en medios de comunicación, por ende, también entra como parte del monitoreo que realizará la institución.
De igual forma, algunos funcionarios del tribunal desde ya supervisan la colocación de vallas publicitarias, y en línea con la tendencia actual, se pretende tener reportes en una primera etapa sobre rasgos de perspectiva de género.
“El monitoreo nos fortalece de manera significativa. Incluso, cuando se practicó en las elecciones municipales del 2016, en ocasiones hasta le dimos la alerta a los partidos políticos. Nos percatamos de que en la cuenta correspondiente a redes no aparecía ningún gasto reportado.
A veces los mismos partidos políticos no se habían percatado de que algunos de sus militantes, eventualmente habían hecho esos pagos, se logró visibilizar ese tipo de gastos”, detalló.
Chacón dijo que el Código Electoral promulgado en el 2009, sin duda representó un salto cualitativo y cuantitativo en términos de fiscalización de finanzas partidarias. Antes de ese hecho, el proceso de revisión de liquidación de gasto estaba en manos de la Contraloría General de la República, mientras que el TSE se encargaba de recibir los reportes de donaciones, sin que hubiese facultades adicionales para ello.
Agregó que el Código Electoral a la fecha ha mostrado tener “más dientes” de lo que se disponía anteriormente”. También indicó que en contraste con el financiamiento público, el privado representa un porcentaje relativamente pequeño en cuanto a donaciones.
“En general, los partidos políticos hoy son básicamente dependientes del financiamiento público. Se tienen deudas por sumas realmente importantes con diferentes bancos, pero es por el periodo mientras llega el dinero de la contribución estatal a manera de reembolso”, señaló.
Por último, el funcionario explicó que los partidos políticos se ven afectados en el periodo entre campañas, que es cuando más requieren de presupuesto, puesto que no hay financiamiento estatal. Esto obliga al TSE a ejercer un control y seguimiento permanente, al darse un posible aumento en el volumen de transacciones de las agrupaciones.