San José, 03 feb (elmundo.cr) – Tras el conteo de votos de las recientes elecciones nacionales, solo cinco de los 20 partidos inscritos a escala nacional cumplirían los requisitos para recibir la contribución estatal, conocida como deuda política, según los resultados preliminares y lo establecido en la Constitución Política.
De acuerdo con la votación registrada, únicamente las agrupaciones que superaron el 4% de los sufragios válidamente emitidos a nivel nacional alcanzan el derecho a este financiamiento público. En esta elección, esos partidos son:
- Pueblo Soberano: 1.191.727 votos (48,30%)
- Liberación Nacional: 825.041 votos (33,44%)
- Coalición Agenda Ciudadana: 119.700 votos (4,85%)
- Frente Amplio: 92.826 votos (3,76%)
- Unidad Social Cristiana: 68.732 votos (2,79%)
Aunque el Frente Amplio y la Unidad Social Cristiana no alcanzan el 4% en la votación presidencial, su eventual acceso a la deuda política dependería de la elección de al menos una diputación, conforme a la interpretación vigente del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
¿Qué exige la Constitución para acceder a la deuda política?
El artículo 96, inciso 2, de la Constitución Política establece que tendrán derecho a la contribución estatal los partidos políticos que:
- Obtengan al menos un 4% de los votos válidos a escala nacional, o
- Estén inscritos a escala provincial y alcancen ese mismo porcentaje en su provincia, o
- Elijan al menos un diputado, aun cuando no superen el 4% de la votación presidencial.
Este criterio fue reforzado por el TSE en la resolución 591-E-2002, en la que se determinó que la elección de una diputación constituye evidencia suficiente del respaldo ciudadano, reconociendo así el esfuerzo organizativo del partido y su representación democrática.
Al respecto, tomando en cuenta los casos del Partido Unidad Social Cristiana y del Frente Amplio, según el último corte del Tribunal Supremo de Elecciones corresponde 1 diputado al primero y 7 diputaciones al segundo.
La mayoría queda fuera del financiamiento
En contraste, 15 partidos nacionales quedaron muy por debajo del umbral requerido, con porcentajes que oscilan entre el 1,78% y el 0,06%, lo que los deja sin posibilidad de acceder a recursos de la deuda política. Entre ellos figuran Nueva República, Avanza, Unidos Podemos, Liberal Progresista, Progreso Social Democrático y otras agrupaciones emergentes.
Este escenario vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la fragmentación del sistema de partidos y las dificultades que enfrentan las fuerzas pequeñas para sostenerse financieramente dentro del modelo electoral costarricense.
Pese a su escaso peso electoral individual, estas candidaturas reflejan la diversidad ideológica del país, aunque solo una minoría logra traducir ese respaldo en acceso al financiamiento público previsto por la ley.