San José, 15 mar (elmundo.cr) – Los sismos de origen volcánico no suelen superar la magnitud 5, afirmaron expertos del Laboratorio de Ingeniería Sísmica de la Universidad de Costa Rica (LIS-UCR).
De esta manera, los expertos buscan desacreditar el audio que se propagó por WhatsApp y redes sociales donde se alarmaba de que ocurriría un terremoto de magnitud 7 por la actividad del volcán Turrialba.
“Los terremotos asociados con las erupciones volcánicas rara vez exceden la magnitud 5, y estos sismos moderados no generan aceleraciones altas como para destruir edificios, casas y carreteras que estén bien construidas”, recordó el LIS-UCR en una nota investigativa que publicaron el año anterior.
Por ejemplo, durante la erupción del Monte St. Helens en 1980 las magnitudes de los sismos en el volcán fueron máximo de 5,1; suficientemente grandes para ser percibidos pero no para generar un movimiento que cause daños.
Adicionalmente, durante la erupción del Monte Pinatubo en Filipinas en el año 1991 se generaron decenas de sismos de magnitudes 3 y pocos de magnitud 5. En el año 2007 ocurrieron dos sismos volcánicos que tuvieron magnitudes 4.7 y 4.1 en el volcán Kilauea de Hawaii.
Otro ejemplo de los expertos fue la masiva erupción del volcán Krakatoa en Indonesia durante 1883 el cual desapareció casi por completo la isla que contenía el volcán. En esa ocasión, la explosión del volcán causó un sismo de tan solo 5,0 según las estimaciones.
Por otra parte, los especialistas afirmaron que si bien la erupción de un volcán no suele activar otro, un terremoto sí puede activar la actividad volcánica.
Ejemplos de erupciones volcánicas que han ocurrido luego de terremotos fuertes han sido el de magnitud 7.2 que golpeó el volcán Kilauea, Hawaii, en 1975 y luego se produjo una pequeña erupción en la cumbre de este.
Otra posible activación de volcán ocurrió después del terremoto M9.5 en Chile el 22 de mayo de 1960. Alrededor de 38 horas después del sismo principal, el volcán Puyehue-Cordón Caulle en Chile Central entró en erupción violentamente después de estar inactivo durante más de 25 años.
En el último año, el volcán Bárðarbunga en Islandia ha entrado en erupción y se ha hecho acompañar de una cantidad bastante importante de sismos. El más fuerte hasta la fecha ha sido de M 5.5 – 5.6 según el Icelandic Met Office.