San José, 09 dic (elmundo.cr) – El secretario general de Liberación Nacional, Miguel Guillén, aseguró que “hay señales que un país no puede ignorar: cuando un gobernante se abraza al autoritarismo, lo que realmente abraza es el miedo a la libertad”.
“La cercanía de Rodrigo Chaves con Nayib Bukele no es un gesto diplomático; es un mensaje político claro: respaldan el irrespeto a los derechos humanos, la erosión de la libertad y la concentración del poder. No se trata de admiración por la eficiencia, sino de fascinación por gobernar sin límites ni contrapesos”, agregó.
Guillén recalcó que “Costa Rica, que por décadas fue faro democrático en la región, enfrenta hoy un proyecto que desprecia instituciones, divide a la ciudadanía y ataca los pilares que hicieron grande a nuestra nación”.
“Laura Fernández y el chavismo han introducido un clima oscuro: intentos de silenciar voces, golpes a la inversión social, desprecio por la educación pública y un estilo de confrontación que busca convertir la política en amenaza”, sostuvo.
Guillén insistió en que “nuestra historia demuestra que el pueblo costarricense es más fuerte que cualquier intento autoritario. Sabemos distinguir entre firmeza democrática y violencia disfrazada de orden. Sabemos que la libertad no se negocia y que ningún líder mesiánico puede sustituir la voluntad de un país que ha defendido su democracia por más de siete décadas”.
“Liberación Nacional ha sido el sostén histórico de esa tradición. Y hoy reafirma, con claridad: Nuestro pueblo vencerá al chavismo con votos, con decencia y con la fuerza tranquila de la democracia”, manifestó.
Guillén señaló que “la oscuridad pasará. Los principios pacíficos y republicanos de Costa Rica prevalecerán. Porque cuando un pueblo despierta, ningún proyecto autoritario puede imponerse”.