San José, 16 mar (elmundo.cr) – La jefa de fracción del Frente Amplio, Rocío Alfaro, se opone al proyecto que busca establecer el patrocinio de bebidas alcohólicas en el deporte por afectar el interés de la niñez y adolescentes del país.
Alfaro señaló que “el flexibilizar en función de los intereses de un grupo, de un sector que económicamente es fuerte, es cierto, pero que está precisamente blindando sus intereses, dejando por el suelo el interés de una legislación que ya existe, es que la legislación de proteger a la niñez y a los jóvenes de un excesivo acceso a la motivación que implica la publicidad para que tomen bebidas alcohólicas”.
“Aquí hay que ser claros, este proyecto que yo bromeo con mucha gente aquí en pasillos y les digo que debería llamarse guaro y fútbol, claramente está orientado al financiamiento de los equipos que fueron los que tuvieron principalmente el interés, los equipos grandes de fútbol masculino, interés de tratar de financiarse, de hacer más dinero, porque aquí no hay ninguna acción afirmativa relacionada por ejemplo con deportes no tradicionales”, aseguró.
La frenteamplista recalcó que “la realidad es que están eliminando el párrafo que protege a la niñez de nuestro país del alcoholismo, y no hay fondos para el Icoder, por ejemplo, y no hay fondos para las asociaciones deportivas, no hay fondos actualmente para el INS y todos los accidentes que provoca, no hay fondos para el Inamu, porque todos y todas sabemos que el licor está relacionado con los casos más terribles de violencia que viven las mujeres de este país”.
“Las estadísticas son evidentes y cualquiera las puede consultar, que el día que hay fútbol y hay guaro en la casa, termina en golpes, termina en violaciones, termina en aterrorizar a muchos de los niños, y los niños lo que están viendo es precisamente esos patrones. Y resulta que a los que se les logra sacar y ubicar en espacios en donde aprecien el deporte, van a estar llenos de anuncios de la bebida que ustedes prefieran, la que les parezca mejor, pero a la que se debería tener acceso hasta que se tenga el criterio, hasta que se sea una persona adulta, hasta que se haya terminado el proceso de desarrollo que corresponde para poder tomar decisiones”, aseguró.
Para la diputada “esto es retroceder en materia de salud y de materia de protección de los derechos humanos de los niños y las niñas, no es de recibo, nosotros no podemos pensar que en los últimos meses que estamos aquí, que en las últimas semanas que estamos sesionando, vamos a dejar de herencia al pueblo costarricense flexibilizar lo que no es digno de ser flexibilizado. Aquí todos somos mayores, sabemos lo que es pasar por la adolescencia y estar bombardeados de publicidad, eso va a modificar el comportamiento de niños y niñas, pero peor aún que se nos diga que es en el nombre del deporte, de la salud o de los hábitos saludables”.
“La realidad es que cuando la forma de financiar estas posibilidades de recursos está marcada por precisamente uno de los elementos que más daño le hace a nuestra juventud, precisamente para tener hábitos de vida saludable, posibilidades de recreación sana, es que qué pasa cuando un niño o niña empieza a consumir licor de muy joven. Creo que todos y todas lo sabemos, todas y todos debemos de conocer esas historias tristes de personas que se perdieron de camino, de personas que dañaron sus proyectos de vida”, lamentó.
Alfaro alertó que “el objetivo principal es la gente joven, que el objetivo principal es poner a tomar a la gente joven, hacer negocio con sus necesidades afectivas, con su estrés, con sus carencias. Entonces, ¿qué señaló la Sala Constitucional? Bueno, que entre otros elementos este tipo de proyectos de ley, como les digo, un proyecto hermano prácticamente igual a este, es que no se respeta el principio del interés superior del menor”.
“También señala que este proyecto de ley no respeta el principio de proporcionalidad y razonabilidad. ¿En qué sentido? En que el supuesto beneficio que va a otorgar no es proporcional, no es comparable con el perjuicio social que genera. Y ese perjuicio social lo pagamos todos y todas, no sólo con las historias de vida nuestras comunidades o nuestras familias, sino que a través de la salud, de los accidentes, de la violencia, del deporte que se deja realmente de financiar, de los espacios que tenemos para recuperar a las personas que caen en las garras del alcoholismo”, concluyó.