
San José, 1 may (elmundo.cr) – El Partido Liberación Nacional no tiene reparos en negociar con partidos cuestionados por estafas o posibles estadas ante el TSE, por puestos en el Directorio Legislativo.
El PLN ha llevado de la mano al partido de gobierno a dirigir a su antojo la Asamblea Legislativa y sin ningún cuestionamiento ha apoyado todos los proyectos propuestos por los oficialistas, incluido el impopular Plan Fiscal.
Incluso en la actual coyuntura de la emergencia nacional del COVID-19, el PLN no ha cuestionado cada acción que le ha planteado el gobierno del PAC, limitándose a aprobar en tiempo y forma, según se le ordena.
Carlos Ricardo Benavides que negociaba de primera mano su reelección de la presidencia legislativa, pedida a gritos por el presidente Alvarado, negó el apoyo a otra compañera de fracción. La cual al vencerlo hizo que Benavides sacara a relucir el respeto el acuerdo con los conservadores de Restauración, para apoyar al pastor de la Iglesia Portadores de Su Gloria.
Hoy el Partido Liberación Nacional lleva nuevamente al PAC a controlar la Asamblea Legislativa, el PLN del que el hoy presidente Carlos Alvarado decía “Liberación Nacional no libera, esclaviza. Nos esclaviza a la corrupción. Liberación es el partido que alegremente se da el lujo de llevar malhechores al Congreso de la República y a las municipalidades. Pero ahí no pasa nada, solo sigue la fiesta”, eso era allá por el 2012.
El Partido Acción Ciudadana condenado por estafa al Estado, hoy cuenta con el apoyo sin reparos del PLN. Y Restauración Nacional el partido que después de dos años de finalizada la campaña política del 2018 aún no tiene claro qué gastos le aprobará el TSE.
Gastos que incluyen contratos millonarios a favor de las familias Avendaño y Cruickshank, que ya fueron dictaminados en el informa DFPP-LP-PRN-11-2020 del 27 de marzo del 2020, que aún se mantiene en manos de los magistrados del TSE.
El PLN sale “favorecido” con dos puestos en el Directorio Legislativo en una negociación que los retrata como el amigo útil del gobierno del Partido Acción Ciudadana, ese que aunque le hacían “bullying” en la escuela siempre terminaba recogiendo los cuadernos que le tiraban al piso.
El PLN lleva ya seis años de gobiernos PAC donde no han aprendido a ser oposición, pero donde si han logrado ser adiestrados en recibir puestos del directorio, como migajas del hambriento.
El PAC por su parte negocia lo que sea, y las supuestas agendas de derechos humanos pasan a segundo plano, cuando los puestos del Directorio Legislativo están en juego, como lo indicó el diputado Enrique Sánchez, que apoyaría al pastor conservador Eduardo Cruickshank, porque el respeto a las diferencias entre los partidos políticos era lo más importante.
Hace solo tres años el líder histórico del PAC, Ottón Solís cuestionaba que “ya es preocupante que estos pastores se hayan aprovechado de la fe de sus feligreses para obtener diputaciones. Pero que el candidato del PLN, ahora los sitúe en la mesa del directorio del Primer Poder de la República, nos deja perplejos”.
En ese momento Solís Fallas cuestionaba a Antonio Álvarez Desanti. Hoy entre ambos, uno como consejero al oído del presidente Alvarado desde su puesto millonario en el BCIE, y el otro que dirige como marionetas a la mayoría de la fracción del PLN, desde su financiera de usura, toman la decisión de llevar a un predicador “conservador e intolerante” a la presidencia legislativa
“La derecha cristiana fanática no solo penetra la política norteamericana sino también la costarricense, de la mano de la fracción del Partido Liberación Nacional”, eso alegaba Solís Fallas en el 2107, hoy guarda silencio, porque su salario es más importante que abrir la boca, y el Partido Liberación Nacional lo sabe.