La declaración del Impuesto sobre las Utilidades correspondiente al período fiscal 2025 marcará un punto de inflexión para los contribuyentes en Costa Rica. Por primera vez, este tributo deberá presentarse a través de la plataforma digital Tribu-CR.
Aunque la normativa del impuesto no sufrió modificaciones, la forma de declarar sí cambió. El nuevo sistema altera la manera en que se completa el formulario y cómo la información es procesada por la Dirección General de Tributación (DGT), lo que puede generar diferencias si no se realizan verificaciones previas.
Silvia Castro, socia de Impuestos del Despacho Carvajal y Colegiados, advierte que esta etapa representa una transición tecnológica que exige mayor control contable antes de presentar la declaración.
Cambios que requieren atención
Uno de los ajustes más sensibles tiene que ver con las exclusiones de la renta bruta. En el nuevo formulario, los ingresos no gravables se incluyen dentro del total de ingresos y luego se registran en una casilla específica para que el sistema los excluya de la base imponible.
En el caso de contribuyentes de servicios, el sistema ya no permite digitar directamente el costo de ventas en ciertos escenarios, ya que lo calcula automáticamente. En algunas situaciones particulares, este monto debe trasladarse a otra casilla, lo que puede provocar inconsistencias si no se revisa con cuidado.
Otro punto relevante son las retenciones del 2% aplicadas por entidades del Estado y los pagos parciales de renta. Ahora la plataforma arrastra automáticamente esa información desde lo reportado por los retenedores. El contribuyente no puede modificarla ni visualizar el monto final aplicado hasta después de presentar la declaración.
Curva de aprendizaje
Especialistas señalan que el cambio implica una curva de aprendizaje tanto para contribuyentes como para asesores y para la propia Administración Tributaria.
La recomendación en esta etapa es reforzar los controles cruzados entre la contabilidad interna, las certificaciones recibidas y los registros oficiales antes de enviar la declaración definitiva.
Aunque Tribu-CR busca simplificar los procesos tributarios a mediano plazo, en su primera aplicación para el impuesto sobre utilidades el margen de error puede ampliarse si no se realizan validaciones exhaustivas.
Fecha límite y sanción
La declaración del impuesto correspondiente al período fiscal 2025 deberá presentarse a más tardar el 15 de marzo.
El incumplimiento del plazo conlleva una multa equivalente a medio salario base, actualmente fijado en ₡231.100.
El cambio tecnológico no altera la obligación tributaria, pero sí la forma en que se reporta. Y en esta transición digital, la revisión previa puede marcar la diferencia.