Heredia, 07 feb (elmundo.cr) – Tras las elecciones nacionales del 1 de febrero, el rector de la Universidad Nacional (UNA), Jorge Herrera, hizo un llamado a respetar la voluntad popular y a trabajar en conjunto para alcanzar “grandes acuerdos nacionales” en áreas clave como educación, ambiente, economía, sociedad y seguridad.
Herrera resaltó la importancia de la labor del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) en la defensa de la democracia y la necesidad de analizar críticamente el fenómeno del abstencionismo. Además, enfatizó el papel de la UNA frente a los desafíos que enfrenta el país.
“Estos acuerdos no pueden ser obra de un solo partido o de un solo gobierno. Requieren la participación de universidades, organizaciones sociales, sector privado, comunidades, y por supuesto, de la Asamblea Legislativa”, destacó el rector.
El jerarca universitario agregó que la UNA reafirma su compromiso histórico con Costa Rica, apoyando “el proyecto país que convoque la nueva administración gubernamental, siempre y cuando esté orientado al bienestar de todas las personas habitantes del territorio nacional, al fortalecimiento de la institucionalidad democrática y al desarrollo sostenible e inclusivo”.
Herrera identificó tres lecciones fundamentales del reciente proceso electoral: la importancia de la participación ciudadana, la relevancia de la composición de la Asamblea Legislativa para la gobernabilidad y la necesidad de evitar la polarización política.
“Los procesos electorales tienden a generar divisiones. Pero una vez que las urnas han hablado, la responsabilidad de toda la ciudadanía es reconocer la voluntad de la mayoría y trabajar por el bien común”, agregó Herrera.
El rector también elogió el trabajo “ejemplar” del TSE, destacando “la solidez, transparencia y profesionalismo de nuestro sistema electoral”.
En cuanto al papel de la UNA, Herrera enfatizó que la institución debe servir a Costa Rica mediante la generación de conocimiento, la formación de profesionales éticos y competentes, y la colaboración activa en la solución de los problemas nacionales.
La UNA, con presencia territorial en todo el país, debe asumir su responsabilidad en el diseño de políticas públicas para reducir las desigualdades. Herrera destacó el papel de la institución en este nuevo ciclo, a través de la formación permanente, la investigación rigurosa, la construcción de capacidades, la defensa de la institucionalidad democrática y la colaboración con otros actores sociales.