San José, 29 sep (elmundo.cr) – La candidatura de la costarricense Rebeca Grynspan para suceder a António Guterres en la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU) mantiene su impulso tras una nueva jornada de consultas en el Consejo de Seguridad.
La economista costarricense, quien actualmente lidera la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), se ha posicionado como la aspirante con mayor respaldo en las rondas informales realizadas hasta la fecha.
En la tercera votación, efectuada el pasado 18 de septiembre, Grynspan obtuvo diez votos favorables, consolidando su liderazgo frente a otros aspirantes como la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el argentino Rafael Grossi.
La cuarta votación indicativa, celebrada este martes 29 de septiembre, busca medir el nivel de apoyo real antes de las etapas decisivas que definirán al sucesor de Guterres a partir del 1 de enero de 2027. Por su parte Grynspan quedó de primera con 10 votos de apoyo, 3 en contra y 2 abstenciones.
Respaldo nacional
El Gobierno de la República ha reiterado su apoyo absoluto a la candidatura de Grynspan. La ministra a.i. de Relaciones Exteriores y Culto, Indiana Trejos, hizo un llamado directo a los miembros del Consejo de Seguridad para respaldar a la costarricense.
“A cada uno de los miembros del Consejo de Seguridad les solicitamos, con profundo respeto, que confíen en Rebeca Grynspan y respalden su candidatura con un voto favorable de aliento, con miras a elegir a la primera mujer para liderar las Naciones Unidas”, afirmó Trejos.
Por su parte, el representante permanente de Costa Rica ante la ONU, Boris Marchegiani, destacó ante la Asamblea General que el perfil de Grynspan es el idóneo para enfrentar los retos actuales del organismo.
“Conoce las Naciones Unidas desde el interior y desde fuera. Entiende que conocer una institución íntimamente y servirla también implica tener el coraje de reformarla”, señaló el diplomático.
La candidatura de Grynspan se fundamenta en la necesidad de renovar la confianza en el multilateralismo y fortalecer la capacidad de respuesta de la ONU ante la fragmentación global y los desafíos del siglo XXI. De resultar electa, Grynspan se convertiría en la primera mujer en ocupar el máximo cargo diplomático del mundo en los 80 años de historia de la organización.