
ANÁLISIS
San José, 24 abr (elmundo.cr) – A falta de ocho días para que los 57 diputados elijan al sucesor de Antonio Álvarez Desanti en la presidencia de la Asamblea Legislativa aún no se perciben señales de un favorito al puesto.
Por el momento sólo el oficialista Ottón Solís Fallas y Oscar López del PASE han anunciado sus intenciones de asumir la presidencia del Congreso, pero ambos con apoyos escasos para lograr el objetivo.
El partido Liberación Nacional que ya indicó que no aspirarán a mantener la presidencia, ha dejado claro cuáles son sus condiciones para apoyar un candidato minoritario, la básica es que no sea un aspirante a la presidencia de la República de cara a las próximas elecciones.
Con este panorama y contando el PLN con 18 votos para el puesto, se podría dentro de la alianza opositora descartar por ser aspirantes presidenciales a Abelino Esquivel, Fabricio Alvarado, Mario Redondo, Otto Guevara y Natalia Díaz.
Quedando como opciones, José Alberto Alfaro y Gonzalo Ramírez. En este panorama Alfaro no contaría con apoyo por considerar algunos diputados que su manejo del Congreso fue deficiente cuando sustituyó a Antonio Álvarez mientras era precandidato.
Por otro lado el Unidad Social Cristiana se dividió en la lucha de tendencias, quedando en dos grupos, uno de cinco diputados cercanos a Rodolfo Piza que votarán por ellos mismos y otro de tres legisladores afines a Rafael Ortiz, que aseguran votarán por una mujer de cualquier partido.
En el caso del Frente Amplio, donde exceptuando los disidentes, Ligia Fallas y el ya independiente Carlos Hernández, los demás votarían por un candidato propio, porque a lo interno del partido han sido claros que no apoyarían a Ottón Solís.
Con este panorama el diputado con un mayor margen de maniobra para llegar a la Presidencia de la Asamblea Legislativa es el cristiano Gonzalo Ramírez.
Ramírez deberá, eso sí, convencer a varios diputados del PLN que le cuestionarán temas de Derechos Humanos y de Género, como es el caso de Ronny Monge.
Un dato adicional que puede influir a favor de Gonzalo Ramírez es la cercanía de su esposa, Paula Varga vicealcaldesa de San José, con el sector arayista de la fracción liberacionista.