
San José, 27 may (elmundo.cr) – La diputada de Nueva República, Carmen Chan criticó el proyecto que esta en la corriente legislativa que propone el Estado Laico en Costa Rica.
La iniciativa que se encuentra bajo el expediente 21.380, de la diputada María Vita Monge del PUSC, pretende reformar los artículos 75 y 194 de la Constitución Política.
Chan señaló que “tenemos claro que al PAC y sus aliados les molesta cuando la Iglesia Católica o alguna otra levanta la voz para defender sus preceptos religiosos y valores”.
“Me llama la atención, que algunos activistas, los cuales han expresado públicamente que la Iglesia no debería opinar en temas de interés nacional, son los mismos que hoy apoyan o impulsan un Estado Laico, con características que pondrán en peligro la libertad religiosa en nuestro país”, agregó.
Para la legisladora los cambios que pretenden hacer el PAC y sus aliados son por “su conveniencia ideológica”.
“Tengo claro que un grupo de personas en el país, defienden que se saque el fenómeno religioso del ordenamiento jurídico y satanizar todo lo que tenga que ver con la profesión de fe, de creencias o de valores judeocristianos que inspiraron a nuestros constituyentes, así como relegar o erradicar cualquier manifestación religiosa, ante todo lo cual Nueva República está en contra”, sostuvo.
Según Chan dicho proyecto “impone limitaciones para manifestar creencias cuando la ley lo indique o cuando sean “necesarias” para proteger salud, orden, derechos, libertades de los demás, entre otros”.
Además, indicó que la iniciativa pretende que “el juramento constitucional no sea exclusivamente ante Dios, sino que con la reforma que proponen, se deja la posibilidad abierta de decidir si jura por Dios o por cualquier otra “convicción personal”, lo cual varía mucho de una persona a otra y lo deja abierto a interpretaciones”.
“No tengo inconvenientes en que el Estado costarricense mantenga la confesionalidad. Si hubiese que hacer alguna reforma sería para procurar la laicidad exclusivamente, sólo si ese es el deseo de mayoría de la población costarricense, pero jamás apoyaré ninguna limitación a la libertad religiosa o de culto”, explicó la legisladora.
Chan sostiene que el proyecto como está planteado “es un caldo de cultivo ideal para futuras restricciones y mordazas a nuestra libertad religiosa”, y cuyo fin es “limitar la voz de la Iglesia Católica y de todas las demás religiones en el espacio de debate público”.
“Lo que buscan es un Estado que pueda censurar los pronunciamientos públicos de las instituciones religiosas sobre temas polémicos con trasfondo bíblico como el aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual o las adopciones de estas parejas, entre muchos otros, para así el camino le quede más fácil a un gobierno como el actual que lleva adelante una agenda de temas progres y de ideologías de género”, concluyó.