
San José, 27 ene (elmundo.cr) – El puente sobre el río Virilla en la Autopista General Cañas, conocido como “La Platina”, habría colapsado durante el próximo terremoto superior a magnitud seis que ocurriera con epicentro en el Valle Central.
Así lo dio a entender el ingeniero y supervisor del proyecto de reconstrucción del puente, Carlos Fernández.
De acuerdo con el experto, el puente fue diseñado con un código sísmico que se remonta a los años 50, cuyos parámetros eran muy inferiores para un país naturalmente sísmico, en donde se presentan cientos de eventos telúricos cada mes.
Ante ello, los diseñadores de la estructura concluyeron que la posibilidad de que se desplomara, era significativamente alta.
“La vulnerabilidad sísmica estaba diseñada para soportar un 5% del peso de la estructura, con los trabajos realizados soportará el 50%, es decir que la resistencia del puente ante un sismo de gran magnitud será 10 veces mayor“, explicó el ingeniero Fernández.
Adicionalmente a las condiciones originales que ponían en riesgo la estructura, los daños producto del paso del tiempo como las conexiones dañadas, apoyos desbalanceados y deteriorados, así como daños en vigas y cerchas de acero, corrosión, pérdidas de sección en elementos, fatiga en el acero y cemento poroso, aumentaron los peligros.
Pero su estado no era nuevo, pues según comentó el experto, desde hace 10 años atrás el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), advirtió que el puente sobre el río Virilla no soportaría quedar en pie como efecto de un sismo de gran magnitud, sin embargo, las recomendaciones se omitieron.
Por otro lado y pese a que el puente contaba con una gran fragilidad Fernández explicó que este no había colapsado con terremotos como el de Guanacaste y el de Cinchona, debido a la aceleración sísmica (valor utilizado para establecer normativas sísmicas y zonas de riesgo sísmico).
“Los sismos mencionados efectivamente fueron muy fuertes, pero las aceleraciones que llegaron aquí no llegaron ni siquiera al 50% de las que esperábamos. Aquí se esperan aceleraciones de 0,5 de la gravedad y de todos esos sismos las aceleraciones más fuertes que han llegado son de 0,19, es casi la tercera parte; por eso no se ha caído, porque nunca ha sido demandado”, explicó Fernández.
No obstante, el experto insiste en que las condiciones serán mucho mejores y el puente será más seguro.