San José, 13 ago (elmundo.cr) – La Cámara Nacional de Productores de Leche (CNPL) manifestó su “profunda preocupación y rechazo” ante la decisión de Industrias ChaRo de finalizar unilateralmente la recepción de leche proveniente de unidades productivas nacionales.
La empresa comunicó a los productores el pasado 4 de agosto que dejará de recibir leche de manera definitiva a partir del 5 de setiembre de 2026, lo que, según la Cámara, dejará a familias productoras sin su principal comprador con apenas un mes de plazo.
La CNPL advirtió que esta decisión también afecta a los colaboradores de las fincas y a los distintos encadenamientos económicos vinculados con la actividad lechera en las zonas afectadas.
Aunque Industrias ChaRo señaló que se trata de un asunto interno relacionado con la “gestión y sostenibilidad de sus operaciones”, la Cámara considera que la medida forma parte de una tendencia preocupante de sustitución de leche fresca nacional por leche en polvo importada.
Según la organización, esta práctica ocurre “en detrimento del productor costarricense y del modelo de lechería nacional que durante décadas ha abastecido al país”.
La CNPL señaló que la sustitución de materia prima nacional por productos importados desplaza a productores que han mantenido relaciones comerciales de largo plazo con las industrias lácteas y traslada valor agregado y empleo del campo costarricense hacia proveedores externos.
La organización también alertó sobre las presiones que enfrenta actualmente el sector, entre ellas la apreciación del colón frente al dólar y una eventual incorporación de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico (CPTPP).
“Detrás de cada cierre de un recibo de leche hay una familia productora, generación de empleos y la pérdida de un aporte muy importante a la economía local”, afirmó la Cámara.
Además, sostuvo que la sustitución de leche nacional por insumos importados trasciende una decisión comercial.
“No solo es una decisión comercial: es una decisión con impacto directo sobre la seguridad alimentaria del país y sobre la viabilidad de cientos de fincas familiares que dependen de un mercado estable para su producción”.
La organización también cuestionó que la empresa, cuyo eslogan es “Fabricamos felicidad”, haya tomado una decisión que, según los productores, genera incertidumbre.
“Está provocando tristeza e incertidumbre a decenas de productores de leche que depositaron su confianza en esta industria láctea para realizar inversiones con créditos bancarios y garantizar un ingreso digno para sus familias”.
La Cámara hizo un llamado a Industrias ChaRo para que reconsidere la decisión y establezca un espacio de diálogo con los productores afectados.
Asimismo, pidió al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y a las instituciones competentes dar seguimiento a este tipo de decisiones y fortalecer los mecanismos de protección para los productores nacionales.
La CNPL indicó que no es la primera vez que se presenta una situación de este tipo durante 2026. Según la organización, anteriormente se afectó la estabilidad económica de productores por cierres de recibo de leche en la Península de Nicoya, San Carlos, Monteverde y Tilarán, y ahora en La Fortuna de Bagaces, Guanacaste.
“Como consecuencia de estas decisiones, más de 200 familias productoras se han visto afectadas durante este 2026, enfrentando una incertidumbre económica y la pérdida de oportunidades para comercializar su producción”.
Ante este panorama, la presidenta de la CNPL, Ivannia Quesada Villalobos, hizo un llamado a los consumidores para que prefieran productos lácteos nacionales.
La Cámara reiteró su compromiso con “la defensa del productor nacional, del modelo de lechería costarricense y de la seguridad alimentaria del país” y aseguró que continuará dando seguimiento a la situación junto con sus agremiados y aliados del sector.