
San José, 9 nov (elmundo.cr)- Varias diputadas y la ministra de la Condición de la Mujer, Patricia Mora, denunciaron un caso de violencia obstétrica en el hospital Max Peralta contra una mujer que perdió el embarazo.
La mujer, identificada como Liseth Sáenz lleva una semana en este centro de salud con un feto muerto que tenía tres meses y medio.
Rafael Mora, jefe de ginecología dijo a Diario Extra que “el caso no se considera emergencia y de acuerdo a la agenda de sala de operaciones está programado para el miércoles. Importante destacar que todas las pacientes son importantes, pero algunos casos implican mayor complejidad, porque su condición compromete la vida y no pueden esperar”.
La legisladora oficialista Paola Vega envió una carta al funcionario en reclamo por la situación.
“Una mujer lleva siete días con un feto muerto en su vientre. Un hombre le dice que no es prioridad atenderla. Hay fanáticos que ponen me divierte a la noticia. Así se resume estar en una sociedad machista”, escribió Vega en twitter.
Otra diputada que se unió a la denuncia fue Zoila Volio, del PIN: “No se vale y lo repudio”.
Por su parte, la presidenta del Inamu escribió: “Sobre el caso de la mujer hospitalizada en el Max Peralta: ¿Cómo alguien puede alegar que esto no es una emergencia?Urge la aprobación de una norma técnica para reglamentar el artículo 121 del Código Penal y así reglamentar la práctica del aborto terapéutico”.
El movimiento Aborto Legal CR también expresó su repudio.
La interrupción terapéutica del embarazo está incluida en el artículo 121 del Código Penal, pero sólo se han realizado 80 procedimientos de este tipo en los últimos 21 años en la CCSS.
Dicho artículo establece que el aborto no es punible “si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios”.