
San José, 9 ago (elmundo.cr)- Mario Arias y Roberth Castillo planeaban casarse desde el pasado 20 de enero, pocos días después de la resolución de la Corte IDH que pedía Costa Rica reconocer derechos de parejas del mismo sexo.
En esa ocasión no pudieron hacerlo, ya que la noche anterior al evento, el Consejo Superior Notarial resolvió por unanimidad, que los notarios públicos no podrían estos celebrar matrimonios ‘hasta tanto no se produzca una reforma legislativa, o se emita una sentencia anulatoria en la vía constitucional’.
Ayer, en una maratónica sesión de 14 horas, la Sala IV dio un plazo de 18 meses para que el Congreso regule matrimonio igualitario y después de ese plazo quedará anulado del Código de Familia el artículo que lo prohíbe.
“Nosotros, estamos decepcionados. La Sala reconoció que la prohibición es inconstitucional y violatoria de los DDHH reconocidos por el derecho internacional y aún así decide que la norma, que viola nuestros derechos, siga vigente 18 meses más”, dijo Arias a EL MUNDO.
Para él, esta sentencia avala que en el país se continúen violando los derechos de la comunidad LGBTI.
“En medio de la Crisis del Poder Judicial nos da mucha pena siquiera considerar la posibilidad de que se ha votado de esa forma para garantizar que la Asamblea les elija o reelija en la magistratura”, agrega.
La pareja valora acudir a la CIDH, pero por el momento dicen que harán presión para que en la Asamblea Legislativa no se apruebe una figura jurídica diferente a matrimonio.